«LA RESPUESTA EN LOS BARRIOS ES LA CONFIANZA»

Entrevista a María Reigada, senadora provincial.

«LA RESPUESTA EN LOS BARRIOS ES LA CONFIANZA»

Por PPV

Argentina está transitando el punto más álgido de la pandemia por COVID-19, el cual obligó a retroceder de fase en el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) para no saturar el sistema sanitario.

En lo particular, el gobierno de Axel Kicillof ha demostrado haber aprovechado al máximo el tiempo que otorgó la implementación del ASPO, el martes inauguró el Hospital Rene Favaloro en La Matanza, que comenzó a atender pacientes con COVID-19 y sumó 158 camas de terapia intensiva.

Las obras habían comenzado en marzo y retomaban las que había dejado casi finalizadas el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y que María Eugenia Vidal se había negado a terminar afirmando que eran una estafa a la gente.

Para profundizar en qué estado se encuentra la provincia ante la pandemia, PPV habló con la senadora provincial por el Frente de Todos, María Reigada – Secretaria de Derechos Humanos de la CTA de lxs Trabajadorxs y parte del Consejo Ejecutivo Provincial del SUTEBA-, quien también brindó un panorama sobre lo que vendrá pos pandemia.

Se ha visto un trabajo constante por parte del gobierno provincial para mitigar el impacto que generó la pandemia, ¿cuáles son las conclusiones respecto al resultado de las medidas tomadas en materia  de salud y trabajo?

Tenemos que enmarcar que a nosotros/as nos alcanza la pandemia en un momento de crisis económica local, y mundial, de la que no habíamos podido salir todavía, y que en nuestro país la crisis se había acentuado a partir de todas las políticas que redujeron la producción en los cuatro años del gobierno de Cambiemos, sobre todo en el plan o energético, los tarifazos y todas las cuestiones que generaron que la producción se fuese desactivando.

Entonces, veníamos de esa economía tratando de revertirla y de darle un poco más de oxígeno a todo el aparato industrial, desde las pequeñas, medianas y recontra medianas y hasta las más grandes empresa y nos encontramos con esta situación de pandemia mundial que nos demandó que  salvar vidas a través de la cuarentena que, a su vez, vuelve a impedir el desarrollo de la producción.

Esta fue la primera situación. Hoy vemos que la cuarentena fue, sin embargo, una buena decisión, no solamente porque no avanzó la curva tan rápidamente, sino también porque vemos que cuando se empiezan a abrir algunas cuestiones, los contagios aparecen con cifras que son alarmantes.
Entonces, si estas medidas de aislamiento no se hubiesen tomado en el momento oportuno, estaríamos con cifras mucho peores, similares a los países que no tuvieron esta prevención.

¿Cómo impactaron las medidas económicas que llevó adelante el gobierno frente a la emergencia económica?

La primera fue la IFE, que además se plantea de manera universal, es decir,  que este programa abarca a todas las personas que están en condiciones de acceder a esta ayuda que, más que nada, es una ayuda para poder alimentar a las familias y que, sin embargo, no alcanza a la totalidad de quienes lo necesitan.
Debido a esto, hubo que fortalecer los servicios alimentarios en las escuelas, las entregas de alimentos que se realizaban tanto desde Nación como desde los propios Municipios. Hoy vemos este trabajo en el reparto de alimentos que se les da a las familias, incluso a las que tienen que permanecer en aislamiento acercándoles la ayuda a las viviendas,  y también  en todas las ollas populares que hoy se están realizando de manera solidaria por muchos compañeros y compañeras que están poniendo el cuerpo a la crisis y a la enfermedad, por ejemplo, ya tenemos en todas las organizaciones barriales datos de compañeros y compañeras que, en este trabajo solidario, han contraído la enfermedad.

Otra medida fue fortalecer el sistema sanitario. La duplicación de las camas, el tema de los respiradores, todo el trabajo que se hizo en la provincia de Buenos Aires. Además, hubo un avance científico en la investigación que permite que muchos enfermos de Covid estén tratados con plasma donado, aliviando el proceso de la enfermedad,  incluso, salvando vidas.

Esto es parte de todo lo que se pudo hacer en tiempos de aislamiento social. Las presiones y la necesidad de dar respuesta al problema económico están haciendo que se abran algunos esquemas, pero creo que tenemos que mirar con mucha atención los números de contagio y, por supuesto, lo más importante que es estar controlando el índice de letalidad para que ese índice no aumente.

Esta pandemia ha modificado mucho las costumbres, ¿cómo se está trabajado esto?

Lo que sí necesitamos entender, es que depende de la sociedad y de cada uno de nosotros y nosotras sostener el uso del barbijo o del tapabocas; entender el tema del distanciamiento, que no podemos compartir el mate, nuestro vaso, convidar la botella de cerveza. Estas costumbres que estaban arraigadas, especialmente en los jóvenes, tenemos que seguir sosteniéndolas en un tiempo muy largo, no solamente ahora, porque todavía no tenemos la solución para esta pandemia a nivel mundial.
Se está hablando de una vacuna, pero falta mucho para poder decir que esa vacuna es eficaz y que va a llegar a toda la sociedad, a la población mundial. Así que, nos tenemos que seguir cuidando.

Lo otro es ver con mucho detenimiento cuáles son las ayudas que tenemos que seguir dando, en esto está trabajando muy fuerte la provincia de Buenos Aires, para que no tengamos una crisis económica mayor que la que se está teniendo. Axel es un gobernador que venía con entusiasmo y un montón de medidas para reactivar la producción en la provincia y hubo que desenchufar las máquinas por un tiempo.

Lo que se va a hacer ahora es dar pequeños alicientes para que las Pymes no tengan que cerrar.

Se lanzó este programa “ACOMPAÑAR” que es un fondo de desarraigo y solidaridad para los pacientes de Covid leve que también auxilia a jefes y jefas de hogar que se contagian y no pueden seguir trabajando.
En las redes se pueden ver que hay quienes afirman que se enferman para cobrar este fondo…

Sí, también se decía se embarazan para que se les pague. No, no es eso.
Es por abandonar su vivienda, que no es fácil, e ir a un lugar donde están todos los contagiados. No es muy divertido.

Quienes trabajamos en los barrios con el programa Detectar, quienes estamos trabajando junto a nuestros compañeros, vemos situaciones muy difíciles.

Para que te des una idea, en un barrio de La Matanza, se había detectado un joven, con una discapacidad visual, con COVID-19 y que tenía que aislarse, la vivienda no estaba apta, eran muchos familiares. Se lo trasladó al centro de aislamiento y enseguida apareció el papá, pidiendo de acompañarlo por el temor a que no pudiese estar seguro con su discapacidad, en un lugar que no conocía a nadie.

Estás son las cosas que aparecen en la cotidianeidad cuando vamos viendo cuál es la situación que viven muchas familias.
Seguramente en las zonas de mayor tranquilidad económica, digamos, siempre hay una habitación extra donde podemos aislar a la persona enferma y sostener todo el cuidado para que no siga contagiando, poder acercarle la comida porque hay una persona que está cocinando, otro baño, etc.
Estás cuestiones aparecen cuando tenemos una vivienda que tiene bastante más de un ambiente, que no es lo que pasa en los barrios más humildes.
Es ahí donde se está tratando de compensar la realidad que puede estar padeciendo el que se contagia en estos momentos.

Te puedo asegurar que nadie está con ganas de contagiarse, algunos creen que no van a contagiarse y por eso salen sin recaudo pero, la mayoría, sobre todo en los barrios en que las familias están viviendo con mayor densidad poblacional -que puede acelerar los contagios-, están tratando de generar un control social.
Sabemos que hay personas que tienen que salir sí o sí, a tratar de traer el mango para poder comer, ahí tenemos que estar atendiendo y ver de qué manera solucionar estas situaciones.

Luego de todo esto, entendiendo que estamos atravesando el peor punto de la pandemia, ¿qué país cree que se viene?

Se viene un país en crisis, se está valorando que puede ser una crisis económica que supere las cifras de la crisis de 2001, así que tenemos que trabajar muchísimo para ver cuáles son los programas que se aplicarán.
Ya se está hablando de que el IFE quede establecido como un ingreso mínimo para las familias que no tengan trabajo.
Nuestro esquema impositivo es muy regresivo y tenemos que generar esquemas diferentes que puedan gravar aquellos sectores que aún tienen poder económico.
Esto es hablar de un país solidario.

Hemos visto expresiones de solidaridad muy grandes, muy fuertes, de mucha responsabilidad de lxs trabajadorxs esenciales, de todos los rubros, necesitamos la misma responsabilidad desde los sectores que se enriquecen a partir del trabajo de otros.
Hemos visto en muchos lugares como la gente se ayuda, la gente organiza una olla popular, incluso, hemos tenido en algunos barrios que se han organizado los propios vecinos y vecinas comprando maquinas que ayudan a pulverizar, con sanitizantes, las veredas, los pasillos, para incentivar al resto haga lo mismo en cada una de sus viviendas.
Hemos tenido estas expresiones y también expresiones como las de Techint, que lo que hizo fue despedir a trabajadoras y trabajadoras.

El valor de los alimentos, la industria alimentaria no puede decir que está en dificultades económicas en este momento porque se ha vendido: al estado nacional, al estado provincial, a los estados municipales y la venta de alimentos en los barrios no dejó de existir.
Además, en los primeros momentos, algunos sectores de mayor poder adquisitivo, se pudieron stockear por temor a no poder conseguir después los alimentos que querían.

Hay sectores de la sociedad que no entienden que tenemos que vivir en un mundo más solidario.

También creo que hay cuestiones que llegan para quedarse. Las plataformas de internet, muchas se van a quedar, otras, obviamente no.
Estamos esperando que podamos recibir a los alumnos y alumnas en las escuelas, pero sabemos que este no es el momento. Hay muchos trabajos, hay muchas reuniones que se van a sostener porque se vio que achicaba las distancias, se vio que podíamos estar hablando con personas de distintos puntos del país que no necesitaban viajar para poder conectarse con los debates que se están dando.

A todos los interrogantes les tenemos que ir dando respuestas para poder pensar en una sociedad más sana. Y cuando decimos sana, es desde lo sanitario, es desde lo social, desde lo económico.

¿Cuál es la respuesta en los barrios?

La confianza, lo que escuchamos de la mayoría, es: «Menos mal que tenemos un gobierno que sabe que el Estado está para protegernos y para cuidarnos».

Se ha visto a Bolsonaro que se paseaba teniendo covid y no es lo mismo que hemos visto en los intendentes que ni bien supieron que estaban contagiados, se aislaron y avisaron con quienes habían estado para que hagan lo propio.
Hasta esto, hasta señales desde lo personal, de quienes están gobernando que son muy distintas de otros países, creo que hay muchos intendentes que están en línea, pensando que tenemos que sostener una unidad para poder atacar el tema de la pandemia y, sin embargo, tenemos otros sectores de la oposición que lo único que están pensando es cómo mellar la figura de Alberto y Cristina, la de Axel y Verónica.

Creo que tenemos que mirar de cara a la sociedad y ella va a responder positivamente.