LA REPRESIÓN DE LA POLICÍA DE LA CIUDAD DEJÓ UN MUERTO

Se trata de Facundo Molares, militante y fotoperiodista

LA REPRESIÓN DE LA POLICÍA DE LA CIUDAD DEJÓ UN MUERTO

Por PPV

La brutal represión que desató la Policía de la Ciudad de Buenos Aires en el obelisco sobre un pequeño grupo de manifestantes de las organizaciones MTR, Votamos Luchar y Rebelión Popular terminó con la muerte de uno de ellos.

Sin que mediara aviso, la policía avanzó sobre la pequeña asamblea que se encontraba en la Plazoleta de la República y que se encontraba manifestando pacíficamente. Ante la avanzada los manifestantes retrocedieron, aunque varios fueron detenidos y golpeados mientras los colocaban boca abajo y presionaban con sus rodillas distintas partes del cuerpo.

Ahí fue cuando, una mujer que filmaba la represión y preguntaba los nombres a los detenidos, se dio cuenta que uno de ellos, al que estaban asfixiando, no reaccionaba: “¡Está morado, dalo vuelta ya, se descompensa, tiene un infarto!”, le gritó al policía, que reaccionó quitando la rodilla de la cabeza.

La víctima era Facundo Molares Schoenfeld, de 47 años, quien no pudo ser reanimado pese a los intentos de realizarle maniobras de RCP.

A medida que iban llegando las imágenes desde el centro porteño se pudo ver con más detalles como la policía no sabe durante varios minutos cómo reaccionar ante un Facundo que queda tendido en el piso y descompensado.

También se observó la brutalidad que desplegó la policía porteña ante unos 6 manifestantes que trataban de calmar una situación que no ameritaba semejante despliegue.

«Estábamos terminando el acto y desconcentrando. Se meten policías a desalojarnos. Ahí detienen a un compañero. Cuando detienen a un compañero lo vamos a sacar y vienen todos a reprimirnos. En esa situación detienen a cuatro compañeros más (que luego serían seis) y a Facundo Molares que se descompensa», denunció Luciano Lupi, referente de la agrupación Fogoneros.

Pese a que en las imágenes demuestran claramente la responsabilidad de la policía el primer comunicado oficial del gobierno porteño manifestó que el hombre «murió de un paro cardíaco».

«El SAME reportó que el hombre, de entre 40 y 45 años, sin documentación, fue trasladado al Hospital Ramos Mejía desde el Obelisco», dijo el escueto comunicado.

En tanto, el titular del Same, Alberto Crescenti, -que parecía tratar de deslindar la responsabilidad de la policía- indicó que la ambulancia acudió al lugar a asistirlo a las 17, que se lo intentó reanimar con distintas maniobras y con cardiodesfibrilador, pero que falleció a las 17.45 en el Hospital Ramos Mejía.

Las excusas y el respaldo de Larreta al accionar de la Policía porteña

La Policía de la Ciudad informó que la intervención policial se dio cuando efectivos de esa fuerza quisieron impedir que se prendiera fuego una urna por parte de los manifestantes.

Marcha del MST, quisieron prender fuego una urna. No se los dejó. Empezaron a agredir. Al momento de las 4 detenciones uno de ellos comenzó a convulsionar. Se llamó al SAME y se lo llevó al Ramos Mejía», indicaron fuentes de la policía porteña, y adelantaron que la Jefatura de Gobierno emitiría un comunicado de prensa con lo sucedido.

Luego de la protesta, una integrante de la agrupación Fogoneros indicó a la prensa que antes de ser reprimidos se «estaban manifestando» y aseguró que no realizaron ningún corte de calle.

Sobre los hechos, el ministro de Seguridad porteño, Eugenio Burzaco, sostuvo que la policía «avanzó» sobre los manifestantes luego de que «comenzaran a agredir con palos» a los efectivos y que al ser detenidos «uno de ellos tuvo algunos problemas de tipo cardíaco».

«La policía le hizo RCP, en 10 minutos llego la ambulancia, siguió el proceso, lo trasladaron al Hospital Ramos Mejía y el manifestante falleció allí», indicó Burzaco en declaraciones a La Nación+.

En ese sentido, el funcionario defendió el accionar de la fuerza de seguridad y dijo la muerte de Molares «no tiene que ver con la acción policial».

Acaso, la peor parte en el intento de deslindar responsabilidades por la muerte de Molares, fue la justificación que esgrimió el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quien lamentó la muerte de Facundo Molares tras la represión de la Policía de la Ciudad en el Obelisco, pero elogió el accionar de esa fuerza de seguridad y afirmó que la «violencia es el límite».

“Quiero destacar y respaldar completamente el accionar de la Policía de la Ciudad, que actuó con profesionalismo conteniendo los hechos de violencia. En la Ciudad, la violencia es el límite. También destaco el accionar del SAME, que dio respuesta, como es habitual, cuidando siempre a los vecinos de la Ciudad”.

Y sin dejar la campaña que lo tiene como precandidato a presidente, indicó: «Como vengo sosteniendo hace tiempo, tenemos que dejar atrás la violencia, las agresiones y la confrontación».

Por último, anunció que «liderará» junto a «millones de argentinos ese proceso de una Argentina en paz, donde podamos vivir tranquilos y sin miedo».

La causa

La causa está a cargo de Manuel Gorostiaga, del Juzgado Criminal y Correccional Nº2 y quien instruye la investigación es la fiscalía de turno, la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional 30, que dirige Marcela Sánchez.

La fiscalía confirmó que el fallecido es Facundo Molares y que la causa está caratulada como «averiguación de causales de muerte», a la vez que ordenó apartar a la Policía de la Ciudad del caso y que intervenga en su lugar la Policía Federal Argentina (PFA).

La fiscalía, que impartió directivas para «identificar a todos los efectivos de la Policía de la Ciudad que participaron en el operativo» en el Obelisco, también ordenó «el traslado del cuerpo a la morgue judicial para su correspondiente autopsia».

También pidió «el secuestro de todas las cámaras de seguridad de la zona» y la recopilación de los videos que circulan en redes sociales, en los que se observa a Molares en el piso rodeado de efectivos policiales y recibiendo maniobras de RCP.