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GANÓ LULA Y HAY SEGUNDA VUELTA

Elecciones en Brasil

GANÓ LULA Y HAY SEGUNDA VUELTA

Por Miguela Varela

Con el 48.37% Lula dejó en segundo lugar a Jair Bolsonaro con el 43.25%. Estos porcentajes se obtuvieron con el 99.78% de los votos escrutados.

La primera vuelta

Si bien Bolsonaro obtuvo más votos de lo que pronosticaban algunas encuestas, quedó por debajo de Lula por más de 5 millones de votos. Por su parte, para Lula fue una muy buena elección por dos motivos fundamentales. En primer lugar, se trata de un contexto de fuerte polarización, donde obtener una gran diferencia de votos resulta muy complejo. En segundo lugar, estamos hablando de un candidato que estuvo preso y proscripto, en un proceso inédito de lawfare.

Este triunfo se inscribe en un proceso que comenzó con la destitución de Dilma Rousseff, que continuó con el proceso de lawfare contra Lula y su detención, y que llegó a su punto cúlmine con la asunción de Bolsonaro. Estas dos características que, a priori, fueron grandes dificultades para el Partido de los Trabajadores, Lula supo convertirlas en una ventaja. Probablemente esta capacidad de Lula lo convertirá en el próximo Presidente de Brasil.

En términos numéricos, el porcentaje de esta elección no sólo supera el de su primer triunfo en 2002 (46.44%), sino que se equipara al de 2006 (48.61%).

Empieza otra campaña

Ahora comienza la segunda etapa de la campaña que, para Lula, tendrá como desafío revertir la desmovilización de una sociedad agotada económicamente y que es víctima de un fuerte discurso antipolítico. Sin embargo, la primera vuelta nos deja un dato insoslayable de cara al balotaje del 30 de octubre: la centralidad política es de Lula Da Silva. Ahora Bolsonaro tendrá que rediseñar su campaña en función de “comerle” votos a Lula en nada más ni nada menos que 27 días.

El corto escenario electoral que le espera a Brasil puede verse empañado por un incremento de la violencia política por parte del bolsonarismo. Es posible que quieran embarrar la cancha y meter miedo al electorado. Se trata de un sector de la política que no va a desaparecer ante un triunfo de Lula en segunda vuelta. Ya es parte de la vida política brasileña y suma adherentes cada vez que la democracia no da respuestas económicas ni de representatividad política. Este es el gran desafío para el próximo gobierno de Lula.

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