REVISTA PPV – Periodismo Por Venir

¡Saltá el cerco medíatico!

EL ACAMPE POR LA TIERRA Y LA DIGNIDAD CUMPLE DOS SEMANAS

Comunicado

EL ACAMPE POR LA TIERRA Y LA DIGNIDAD CUMPLE DOS SEMANAS

Ayer se cumplieron dos semanas de acampe en la “Carpa por la Tierra y la Dignidad”, montada el Movimiento Nacional Campesino Indígena – Vía Campesina (MNCI VC) tras la usurpación de un campo perteneciente a una familia de productores agroecológicos de la zona rural de Almirante Brown, a sólo 30 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires.
El 22 de abril, el supuesto desarrollador inmobiliario Joaquín del Sagrado Corazón de Jesús Somoza y su hijo Martín Somoza ingresaron, junto con 30 hombres armados con palos y machetes y tres topadoras, a las tierras donde vive y produce, desde hace más de 40 años, Ana Kener junto a sus tres hijos y sus respectivas familias. Golpearon a los productores y destruyeron edificaciones, con la intención de quedarse en el lugar.


Gracias al apoyo del MNCI VC (movimiento del que forma parte la familia), de otras organizaciones y de funcionarios municipales que se hicieron presentes de forma rápida, se pudo frenar la usurpación y echar a la patota, que aún merodea el lugar desde un campo vecino. Tras los hechos, se montó el campamento por la Tierra y la Dignidad. Allí hacen guardia, día y noche, compañeros y compañeras para estar alertas ante otra posible invasión.
Los Kener Velázquez producen verduras, cerdos, huevos y corderos de forma artesanal, entre otros alimentos, que se comercializan en las zonas de influencia y a través de distintos canales de nodos autogestivos. Hoy, se encuentran arando el campo para la próxima siembra.
El conflicto con Somoza surgió en 2014, cuando usurpó el campo por primera vez (ver notas en Página 12 https://bit.ly/2J0Cpzo y en Télam https://bit.ly/39aIPab). Gracias a la solidaridad popular y la lucha colectiva, los Kener Velázquez pudieron permanecer en su hogar y seguir trabajando la tierra. La Justicia también le dio la razón a la familia, tras una sentencia que quedó firme en 2018. Sin embargo, Somoza sigue actuando con una impunidad evidente y sorprendente.


En la Argentina, la problemática de la tenencia de la tierra golpea fuerte a productoras y productores de la agricultura familiar campesino indígena. Estas acciones son perpetradas por empresarios mediante el uso de su propia fuerza o a través del Poder Judicial, para modificar el uso de las tierras de las comunidades campesinas. Eso obliga a esta población al desplazamiento y desarraigo de sus territorios, problemática que se agravó desde 2020, a pesar de la crisis socio sanitaria.
En septiembre de 2020, desde la Secretaría de Agricultura Familiar Campesino Indígena, dependiente del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, lanzaron un protocolo de actuación para registrar los conflictos en tierras de productores pequeños, campesinos, indígenas y de la pesca artesanal. Sólo desde entonces, se registraron 57 casos en el país, que incluyeron 22 desalojos.

Movimiento Nacional Campesino Indígena – Vía Campesina
Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular – Rama Agraria (UTEP Agraria)

AL INICIO
Ir al contenido