

SOBERANÍA BAJO PRESIÓN: LA INTROMISIÓN DE WASHINGTON PARA QUE UNA COOPERATIVA NEUQUINA ROMPA SU ACUERDO CON HUAWEI
Por Daniel Bello
Crónica de una Guerra Fría en la Patagonia
La cooperativa eléctrica más grande de la Patagonia, CALF, se ha convertido en el blanco de una abierta y flagrante injerencia diplomática por parte de los Estados Unidos. El conflicto se desató tras el anuncio de una alianza estratégica entre la entidad neuquina y la gigante tecnológica china Huawei para instalar un moderno centro de datos de inteligencia artificial y desplegar fibra óptica en la estratégica región de Vaca Muerta
Esta decisión, estrictamente comercial y cooperativa, provocó una inmediata reacción de la Embajada estadounidense en Buenos Aires, que busca activamente bloquear la presencia de tecnología china en la infraestructura de conectividad de la cuenca hidrocarburífera
Para comprender la dimensión del actor involucrado en esta controversia internacional, es necesario remontarse al 17 de diciembre de 1933, fecha en que la Cooperativa de Agua, Luz y Fuerza (CALF) fue fundada en Neuquén por un grupo de vecinos organizados ante las tarifas onerosas y el servicio deficiente de la anterior prestataria de capitales ingleses y argentinos, Usinas Unidas. Con más de 90 años de trayectoria ininterrumpida, hoy CALF cuenta con más de 198.000 asociados y es la cooperativa distribuidora de electricidad e internet más grande de Latinoamérica. Además de la distribución de energía, se destaca por su fuerte impronta social en la provincia de Neuquén, brindando servicios solidarios de sepelios, capacitación gratuita a través de su instituto (I.S.A.C.), asistencia de enfermería y vacunación, y la gestión de medios de comunicación propios.
La controversia estalló públicamente cuando el gerente de Tecnología de la cooperativa, Sergio Fernández Novoa, denunció haber recibido presiones por parte del agregado comercial estadounidense, Andrew Ditz. Las comunicaciones exigían rescindir el acuerdo con la firma china y amenazaban directamente a la conducción de la entidad con la revocación de sus visas de ingreso a los Estados Unidos si continuaban con el proyecto. Lejos de tratarse de una advertencia informal aislada, el propio embajador de EE.UU. en Argentina, Peter Lamelas, ratificó públicamente esta postura al argumentar que la participación de Huawei en la infraestructura de Vaca Muerta representaba un riesgo para su «seguridad nacional» y para la protección de datos estratégicos en la cuenca petrolera.
Ante esta situación, los directivos de CALF tildaron el hecho como una «intromisión flagrante» sobre la autonomía de una entidad argentina y defendieron firmemente su derecho a contratar al proveedor más competitivo. La conducción de la cooperativa llevó su reclamo al Congreso de la Nación ante la Comisión de Asuntos Cooperativos, mientras que la embajada china en Buenos Aires emitió un duro comunicado acusando a Washington de «prácticas hegemónicas» y de abusar del concepto de seguridad nacional para obstaculizar la cooperación regional. El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, respaldó la libertad de decisión de la cooperativa señalando que «debe tener la libertad de contratar a quien quiera», en medio de un absoluto silencio de la Cancillería argentina y de una posterior denuncia penal impulsada por el abogado Sergio Luis Macagno ante la justicia federal para investigar de manera preliminar los contratos y el financiamiento de la alianza.

El Eje del Conflicto: Las Presiones de EE.UU. y la Postura de China
El origen formal de la controversia diplomática se sitúa a finales de julio de 2026, cuando los directivos de CALF sacaron a la luz comunicaciones de WhatsApp enviadas por Andrew Ditz, el agregado comercial de la Embajada de Estados Unidos. El funcionario estadounidense expresó inicialmente su preocupación por el acuerdo de la cooperativa con Huawei. Posteriormente, en un tono de mayor confrontación, advirtió directamente al gerente de TIC de CALF, Sergio Fernández Novoa, que el Departamento de Estado revocaría las visas de ingreso a EE.UU. a todos los integrantes de la conducción y de la sindicatura de la cooperativa (un total de unas 18 personas) si persistían en asociarse comercialmente con la tecnológica china.
El embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, convalidó y profundizó estas advertencias públicamente en una entrevista con el diario Clarín, donde declaró abiertamente que la incursión de Huawei en la tecnología de Vaca Muerta constituía un asunto de «seguridad nacional» para Washington y para las corporaciones energéticas occidentales que invierten en la cuenca. Lamelas recordó que el ingreso a Estados Unidos «es un privilegio, no un derecho» y que no se otorgará a quienes socaven su seguridad nacional. En foros empresariales posteriores, el embajador insistió en que el marco normativo chino obliga a sus empresas a dar acceso de datos al Estado controlado por el Partido Comunista Chino, argumentando que esto perjudicará la atracción de capitales extranjeros en Vaca Muerta.
El conflicto escaló institucionalmente al Congreso de la Nación. Los directivos de CALF expusieron ante la Comisión de Asuntos Cooperativos y Mutuales de la Cámara de Diputados, presidida por el legislador peronista Aldo Leiva, reclamando la defensa de la soberanía nacional frente a lo que consideraron una injerencia indebida. La secretaria general, Yenny Fonfach, defendió la plena autonomía de la cooperativa de acuerdo a las leyes nacionales que rigen al sector. En un marco de alta tensión política, los diputados del bloque oficialista (La Libertad Avanza) se retiraron de la reunión de comisión. Aunque la Cámara de Diputados citó formalmente al embajador Peter Lamelas para dar explicaciones, el diplomático estadounidense no asistió al encuentro.

¿En qué consiste el proyecto Huawei y CALF?
El proyecto del Data Center con Huawei, impulsado por la cooperativa CALF en articulación con el municipio de Neuquén y la firma tecnológica china, contempla una infraestructura avanzada para el Polo Científico Tecnológico de la capital provincial.
Sus aspectos y características técnicas principales incluyen:
- Infraestructura física y categoría: Se proyecta como un Data Center Tier III. Técnicamente, los directivos de CALF explicaron que el centro de datos funciona como un «contenedor» o edificio físico acondicionado para albergar hardware, servidores y racks que pueden pertenecer a distintas marcas, de modo que no existirá una exclusividad de equipamiento con la firma china.
- Inteligencia Artificial regional: El centro estará equipado para proveer soluciones avanzadas de inteligencia artificial aplicada y servicios digitales para la región de Vaca Muerta.
- Soberanía de datos frente a la «nube» extranjera: El proyecto apunta fuertemente a garantizar la soberanía de los datos generados en la región. Los técnicos de la cooperativa argumentan que Argentina posee una capacidad instalada muy baja de almacenamiento digital físico (apenas 44 megas de almacenamiento nacional), lo que obliga a las empresas a subir su información a la «nube» (cuyo hardware y servidores físicos están localizados fuera del país). Este data center busca mantener esa información estratégica en servidores ubicados dentro del territorio nacional.
- Conexión con la red de fibra óptica provincial: El data center se complementará con la expansión de Calfibra. El objetivo es construir una red troncal de fibra óptica de escala provincial que recorra todo el circuito petrolero e hidrocarburífero de Vaca Muerta para asegurar una conectividad de alta velocidad.
- Sustentabilidad y otros proyectos urbanos: El plan de la cooperativa vincula este polo tecnológico con proyectos ecológicos y de movilidad urbana, tales como la instalación de estaciones de carga para vehículos eléctricos, sensores para optimizar el estacionamiento de la ciudad, cámaras inteligentes para prevención de incendios y seguridad en paseos costeros, y la futura construcción de parques solares de autoabastecimiento energético (proyectando destinar un mega de potencia en cada uno de ellos)
