K’ALA MARKA Y EL RETORNO DEL SOL

K’ALA MARKA Y EL RETORNO DEL SOL

Por Ana Belén Marrello
Fotos: Luis Szeferblum

Con un show renovado que combina música y danza, se presenta el domingo 19 de junio a las 20:00 en el Gran Rex, uno de los grupos folclóricos más emblemáticos de Bolivia. El concierto se enmarca en la celebración del Willka Kuti, 5530 Año Nuevo Andino Amazónico y del Chaco, que es el retorno del sol o el solsticio de invierno en el hemisferio sur, que inicia el 21 de junio.

El conjunto fue fundado en 1984 en La Paz por Hugo Gutiérrez (voz y charango) y Rodolfo Choque Quispe (vientos y coro). El nombre de la agrupación significa, en lengua aymara, ‘pueblo de piedra’, o ‘pueblo eterno’, siendo ‘K’ala’ eterno y ‘Marka’, pueblo, gente; esto es, ‘mundo aymara eterno’. Según explica Choque, ‘jayamara’ significa ‘tiempos recónditos’, donde ‘jaya’ es lejos y ‘mara’ años. “Es una incógnita de hace cuánto tiempo viene el mundo aymara”, agrega.

La agrupación se destaca por sus composiciones que abarcan un amplio espectro de ritmos musicales bolivianos tradicionales, como carnavalito, toba, tinku, saya, taquirari, huayño, y otros que incorporan también elementos de la música popular contemporánea. Para eso, incluye variedad de instrumentos, como: bombo, charango, guitarra, quena, siku, tarka; así como también guitarra y bajo eléctricxs, batería y sintetizador.

“K’ala Marka viene con un ballet muy profesional, que por primera vez salen de Bolivia. Un equipo nuevo, renovado, con una fuerza joven como hace la danza. Van a ver un K’ala Marka ya no solamente musical. Estamos interactuando. La música viene acompañada de un decorado, con pantallas sincronizadas, como se presenta un espectáculo en Europa. Cuando vienen grupos del extranjero a Bolivia los admiramos porque traen una personalidad diferente, con luces, y eso es lo que queremos mostrar, dentro del profesionalismo que hemos aprendido, dentro del mundo artístico. El sonido, las luces, las danzas, la música, todo estará sincronizado”, detalló el músico vientista y compositor, Choque, en conferencia de prensa desde el auditorio de ATE Nacional.

Y agregó: “Celebraremos desde el principio. Son casi tres horas de concierto. Recorreremos toda Bolivia, haremos una síntesis de los nueve departamentos, y tendremos la ropa y trajes que mostraremos, los ritmos, y conversaremos también un poco con el público para que tengan esa energía, que sea un encuentro bonito. Nos sentimos emocionados porque queremos mostrarles ya lo que estamos trayendo y más en un teatro tan lindo que tienen aquí en Buenos Aires como es el Gran Rex”.

Además, Choque se refirió al lema de este encuentro: “Hemos presentado espectáculos en Estados Unidos, en Broadway, en el Teatro Japonés en Los Ángeles, hemos recorrido teatros franceses mucho más importantes, pero queremos partir este año con este nuevo espectáculo que lo vamos a denominar ‘El Retorno del Sol’. No solamente se da el Willka Kuti en esta fecha, sino todo el año recuperaremos el retorno del Sol porque ya es hora que nuestros pueblos tengan esa mirada frente a frente y que ya no nos miren desde arriba”.

Mientras que el músico charanguista y compositor Gutiérrez explicó que “antes de hacer música, esto del retorno del sol era muy privado de la comunidad de donde yo vengo, Achacachi, pueblo que está cerca del Lago Titicaca y la cordillera de los Andes, que es Illampu. Dentro de mi familia siempre hemos celebrado el retorno del sol. Es agradecer a la tierra. En ese momento se están haciendo los últimos chuños (papa andina, tubérculo congelado y deshidratado por exposición al sol) y esperando para agradecer a la Pachamama y entregarle todo el producto que la tierra nos dio. En Tiahuanacu y en diferentes lugares de Bolivia se celebra. Mucha gente ha tomado conciencia del agradecimiento a la tierra. Ahora estamos aquí en Buenos Aires para poder compartir ese nuevo año, esa nueva energía”.

“Siempre hemos cantado a la tierra, al medio ambiente, a los animales, a la mujer, a los niños. Nuestra música la hemos hecho con un sentido muy natural. Nunca pensamos que iba a viajar por diferentes países, trascender fronteras”, señaló Gutiérrez.

Por su parte, el vientista, a quien llaman ‘el filósofo andino’, añadió: “Willka Kuti significa ‘El retorno del Sol’. ‘Ka’ es sol. Por eso hablamos del Willka, la vuelta del sol. Esto es milenario. Desde que el ser humano llega a habitar el planeta siempre ha respetado esta fecha, porque es donde la tierra va empezar a descansar. Sobre todo, en el hemisferio sur, durante tres meses hasta septiembre, o la primavera. Este solsticio de invierno es una alineación planetaria. Nuestros ancestros conocían que el 21, 22 de julio, la Tierra se alinea en un alineamiento planetario, por eso es el solsticio. Hay dos solsticios muy importantes para el ser humano: para nosotros es en junio, y para el hemisferio norte es en diciembre. Por eso el sistema nos vende en diciembre el nacimiento de un niño, una leyenda que hace dos mil años nos están contando. Pero para nuestros abuelos esta fecha es muy importante, como los equinoccios que tenemos en septiembre y marzo. Para el ser humano alinear y estar junto al planeta es muy importante. Es una fiesta, no vamos a entrar aquí a meditar. Ahora tenemos que despertar. Es una nueva vida que va a recorrer durante todo el año y eso es lo que festejaremos”.

“Queremos que el domingo vengan alegres, a bailar, porque no vamos a tocar música para meditar. Vamos a despertarles el alma, que su ‘ajayu’, espíritu, se despierte, que vibre con nosotros al ritmo de la música que les brindaremos. En Bolivia decimos que es el año nuevo haciendo una amalgama con el despertar del año”, subrayó Choque.

K’ala Marka realizó, en toda su trayectoria, numerosas giras internacionales, por Europa, México, Colombia, Perú, y vino por primera vez a Buenos Aires en el 2000. El contacto con la comunidad boliviana local y la añoranza que les manifestaban por la música les hizo replantearse al grupo volver a vivir en Bolivia, de donde tuvieron que exiliarse en los ’80, durante la dictadura. “Salimos a Europa muy jóvenes. Buscábamos la libertad de expresión en Bolivia. Queríamos grabar temas que defiendan al pueblo y era imposible hacerlo en Bolivia. De esa manera es que salimos a diferentes países para poder cantar, escribir. Y muchos de nuestros discos llegaron al público de diferentes lugares como Perú, Ecuador”, detalló el músico charanguista Gutiérrez.

“Hemos sido acunados desde muy niños con los ritmos del altiplano. Nuestra lengua madre es el aymara. Somos orgullosos de haberla heredado y la vamos transmitiendo a los hijos, a los amigos. Muchas veces no han querido que hablemos de estas canciones porque parece que somos mal ejemplo para un sistema. Ahora podemos hablar libremente, no tenemos ninguna frase que ocultar. Van a escuchar nuestras canciones, son simples. Tienen cuatro o cinco estrofas, que no queremos hacer una poesía donde la gente se complique, sino que nos entienda en nuestro vocabulario, en nuestra forma de ser y en nuestro cotidiano. Cantarle a la madre, a los animales, a la naturaleza, y nosotros volvernos parte de esta naturaleza. Entonces, en nuestras composiciones tratamos de que conozcan a los pueblos. Mucha gente o los niños no conocían a los ‘macheteros’, que es una comunidad que vive en la Amazonia”, relató el músico vientista Choque, quien además mencionó que el último disco, que estarán presentando, incluye una canción que titularon “Salvaje”, dedicada a los pueblos cambas que viven en el Mato Grosso. “Hay pueblos originarios que viven aislados de la sociedad y hay que respetarlos. Ellos no son salvajes. Los salvajes somos nosotros que vivimos en esta sociedad de competencia. Ellos cuidan a la naturaleza y debemos agradecerles”.

“Va a ser algo muy bonito poder celebrar nuestras fiestas, de nuestros ancestros. Todo lo que recibimos de occidente son enlatados, como decimos. Nos dicen cómo debemos vestir, qué debemos comer, qué debemos escuchar. Estamos impuestos por un sistema en el que nos sentimos prisioneros. Pero al celebrar nuestras fiestas, nos vamos liberando y ellos también van conociéndonos mejor. Porque si ellos celebran Navidad es por algo, si nosotros celebramos el Willka Kuti es por algo. Nosotros hablamos del Día del Agua, que se celebrará el 24 de junio, y muchos lo celebran como San Juan. Para nosotros es el agua que tomamos todos los días, la energía viva. En todas nuestras fiestas, el occidente vino y nos impuso sus fechas para que celebremos lo que ellos quieren que celebremos. Nuestro mensaje es seguir celebrando nuestras fiestas”, enfatizó Choque y compartió en lengua aymara una enseñanza que lxs abuelxs les transmiten desde muy niñxs: “Todos vayamos juntos, que nadie se quede atrás. Que todos tengan todo lo necesario y a nadie le falte nada”.