Portada. Gendarme con la bandera de Gladsden

DE SERPIENTES, PERROS Y LEONES

Portada. Gendarme con la bandera de Gladsden

DE SERPIENTES, PERROS Y LEONES

Por Beatriz Chisleanschi

El pasado miércoles 31 de enero se llevó adelante la primera de las sesiones extraordinarias en la Cámara Baja del Congreso Nacional donde se puso en debate la Ley “Bases y puntos de partida para la libertad de los argentinos”, conocida como Ley Ómnibus la cual está a punto de convertirse en patineta. Un proyecto de ley que cuenta con un dictamen de mayoría el cual resultó algo así como, “dime a que sector político perteneces y te diré que dictamen en tus manos tienes”.

Mientras ello sucedía en la Plaza de los Dos Congresos un grupo de militantes de partidos de izquierda manifestaban contra esa ley con total tranquilidad y paz. Pero, ya, desde la mañana, se vislumbraba que esa paz iba a resultar alterada por las fuerzas del (des) orden. Y así fue, al vallado colocado en horas tempranas siguió un show de esos que tanto le gustan a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien armó un despliegue entre Policía Federal y Gendarmería digno de una película de invasión de fuerzas extraterrestres.

Nota aparte, sería bueno saber cuánto le significó en términos económicos al país semejante movilización y calcular a cuántos comedores o a cuántas de las personas rechazadas con violencia en el día de ayer por la ministra de Capital Humano, Sandra Pietovello, cuando fueron a reclamarle que haga algo para paliar el hambre, podrían haber alimentado. Tal vez sirva como dato que, lo ejecutado en alimentos durante el mes de enero por la Secretaría de Desarrollo Humano del ministerio de Pietovello ascendió al 0%.

Pero, volvamos al Bullrich Show, que sonó más a distracción a la población con la represión exterior que a amedrentar. Las masivas movilizaciones del 24 de enero, una de las más grandes de los últimos tiempos (más allá de las irrisorias cifras que intentan establecer los medios de comunicación monopólicos) dieron claras muestras que cuando se trata de defender los derechos conquistados no hay miedo que valga. De hecho, luego de la represión del miércoles, muchas personas y asambleas barriales se acercaban a cacerolear. Y lo volvieron a hacer en el día de ayer jueves 1º de febrero donde la represión fue aún mayor,  lo que obligó a diputadxs de diferentes espacios políticos a abandonar la sesión por un rato, luego de que fuera rechazada la moción de realizar un breve cuarto intermedio hasta que se ponga fin a semejante salvajada contra lxs manifestantes, muchxs de ellxs jubiladxs, y periodistas.

Parece que la ministra se regodea en la represión, lxs detenidxs y la ciudad copada por fuerzas militares y policiales.

El huevo de la serpiente y la serpiente también (*) 

El paisaje en las inmediaciones del Congreso del día miércoles resultaba estremecedor. Motos que amenazaban con avanzar contra lxs manifestantes, robocops que marchaban al unísono cual película hollywodense y carros hidrantes por doquier que cortaban las calles que ellos mismos venían a liberar.  Y entre ellos, un gendarme que, contra la disposición que establece que ninguna fuerza de seguridad puede portar insignias por fuera de los espacios a los que representan, se lo vio lucir en su pecho la bandera amarilla de Gadsden, la misma que utiliza el Tea Party en Estados Unidos y que se vio flamear cuando simpatizantes de Trump ingresaron al Capitolio en un intento de golpe contra el reciente asumido presidente Joe Baiden.

El diseño de esa bandera es muy simple, con un fondo amarillo se observa a una serpiente cascabel enroscada y un texto que la acompaña que dice “Don´t Tread On Me” que, traducido al español significa “No me pises”.

Ese emblema, símbolo de la derecha estadounidense, encontraría su origen (ya que no hay precisiones al respecto) en el año 1754, es decir veinte años antes de las luchas por la independencia estadounidense, a partir de un ensayo de Benjamín Franklin.

El ensayo al que se hace referencia tiene que ver con el problema que vivían los colonos británicos en América del Norte: amenaza de los franceses y sus aliados nativos americanos. El mismo estaba acompañado por una imagen, que se supone dibujó el propio Franklin, en el que se retrata a las colonias estadounidenses como partes de una serpiente dividida acompañados por el lema “Únete o muere”.

Luego, ya con la Revolución instalada, ese símbolo adquirió un nuevo significado: esa serpiente con 13 cascabeles atacaba en defensa propia y era acompañada por la frase “Don´t Tread On Me”.

Sin embargo, fue el político de Carolina del Sur, Christopher Gadsden, quien en 1775 toma la idea de Franklin y crea la bandera amarilla con un cascabel enrollado y que contenía la misma frase: “No me pises”.

Gadsden era uno de los propietarios de esclavos más grande a tal punto que un 40 por ciento de los africanos esclavizados llegaban por vez primera al Gadsden´s Wharf en Charleston.

El resurgimiento de la bandera 

Este emblema volvió a agitarse en las últimas épocas y, además del Tea Party fue utilizada para representar al Cuerpo de Marines, la Marina, el equipo nacional de Fútbol Masculino de EE.UU y también tuvo un uso comercial  por parte de Nike y Philadelphia Union un equipo de la Major League Soccer.

Lo cierto es que hoy, lejos de su origen, la bandera que lucía el gendarme represor (¿qué pena le impondrán por hacerlo?), se ha consitituído en un símbolo de intolerancia, odio y racismo.

De perros y leones 

En el día de ayer, previo a la represión, la canciller Diana Mondino y el presidente, Javier Milei desde sus cuentas de X postearon sendos memes, el del perro chico vs el perro grande, la primera y un león inmenso que sostiene con su boca una jaula donde ingresa el pueblo argentino con sus banderas, es decir, se los traga el león. Y debajo, la frase del Himno Nacional Argentino “Oíd mortales el grito sagrado, Libertad, Libertad, Libertad”, aparentemente, en respuesta al cierre de la exposición del diputado de UxP, Eduardo Valdez que hizo referencia a otra parte del Himno.

La cultura basada en memes es en la que se estructuraron las plataformas 4 chan y 8 chan utilizadas por las al rigth o nuevas derechas y su difusión resultó central para la radicalización del movimiento.

El periodista Juan Ruocco, en su libro ¿La democracia en peligro? (2023) explica que el meme utilizado por la Canciller se basa una dupla de opuestos, based (basado) y cringe (vergonzante). “Ser o estar basado significa no tener miedo a soltar una opinión propia más allá de que sea cruda o políticamente incorrecta, o que no se ajuste a lo que piensan los demás” (pág. 76).

El meme del presidente, no amerita mayor explicación, habla por sí mismo.

Todo tiene que ver con todo 

La bandera de Gandsden, las serpientes, los perros, el león y un hilo común: represión, autoritarismo, amedrentamiento e instalación de una política del terror para llevar adelante un plan económico-social que transfiera, como ya sucede, enormes ganancias para los más ricos y mayores niveles de pobreza para el resto de la población.

Pero, si hay alguien que sabe de luchas es el pueblo argentino. Ni serpientes, ni perros, ni leones, será el hartazgo y el empoderamiento de ese pueblo el que hará que la Argentina vuelva a caminar por las vías democráticas, que se pretenden derribar y que tanto costó conquistar.

  • Bruski, Paul: “¿Qué representa la bandera amarilla de Gadsden usada por simpatizantes de Trump en el Capitolio?” En El Financiero https://www.elfinanciero.com.mx/mundo/que-representa-la-bandera-amarilla-de-gadsden-usada-por-simpatizantes-de-trump-en-el-capitolio/