VENEZUELA: PREPARANDO EL GOLPE

VENEZUELA: PREPARANDO EL GOLPE

Por Miguela Varela
(@miguelavarela87)

Desde la asunción de Nicolás Maduro, las fuerzas conservadoras comenzaron a cranear su destitución. Primero apostaron al desgaste económico de la mano de las corporaciones, luego al asedio comunicacional de los grandes medios y por último a las presiones sobre la dirigencia política local y regional para desestabilizar políticamente al PSUV. Pero nada de esto impidió la continuidad del chavismo en el gobierno, sorteando el bloqueo económico, buscando apoyos extra regionales, ganando elecciones y negociando con la oposición.

A minutos de anunciar el tan ansiado acuerdo con la oposición, luego de dos años de negociaciones, el gobierno de Maduro se encontró con la sorpresa de que habían resurgido demandas, casualmente después de la visita del Secretario de Estado norteamericano a la región. La oposición alegó que las próximas elecciones presidenciales debían ser supervisadas por el Grupo de Lima, ya que la convocatoria se había realizado “unilateralmente, sin haber alcanzado un acuerdo con la oposición” lo que “imposibilita la realización de elecciones democráticas, transparentes y creíbles”, y por eso “carecerán de toda legitimidad y credibilidad”.

Con un tirón de orejas Rex Tillerson recorrió varios países miembros del Grupo de Lima para asegurarse el orden en el patio trasero y, desde Colombia, dio la orden de poner fin al acuerdo. No podía permitirse un entendimiento político en Venezuela, a pocos meses de las elecciones donde Maduro será nuevamente candidato. No podía regalarle ese triunfo a la mayor reserva de petróleo del mundo.

El Grupo limeño es una especie de concertación conservadora que surgió para pedir democracia en Venezuela, pero que también se manifiesta en su contra cuando se anuncian elecciones. Del mismo espacio forman parte Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía. Este grupo afirmó desconocer (sí, por anticipado) las elecciones del 22 de abril y declaró que “Maduro no será bienvenido en la VIII Cumbre de las Américas”, que se realizará en Lima el 13 y 14 de abril.

Ahora bien, ya exploradas las vías económica, política y mediática solo queda una: la militar. Es por esto que en las últimas horas el Comando Sur está movilizando parte de la Fuerza Área norteamericana en Colombia y Panamá. Fue Evo Morales quien encabezó la denuncia desde su cuenta de Twitter informando sobre la presencia de soldados de Estados Unidos en el municipio fronterizo de Tumaco, al norte de Colombia. Además, afirmó que cualquier intervención militar de Washington en Venezuela ‘será desbaratada’. Pero no fue el único en denunciar la avanzada yankee: el Movimiento Alternativa Popular (MAP) de Panamá denunció que unas 415 personas miembros de las Fuerzas Armadas del Norte arribaron a este país. No sorprende del almirante Kurt Tidd, a cargo el Comando Sur, quien se ha manifestado varias veces sobre la opción militar para encauzar a Venezuela.