
TATY ETERNA
Por Beatriz Chisleanschi
Las creímos eternas. Te creímos eterna, aunque veíamos como tu frágil cuerpo se iba achicando. Sin embargo, siempre estabas ahí, querida Taty Almeida, con bastón primero, en silla de ruedas luego, pero ahí donde tenías que estar.
Hoy son miles quienes van a abrazarte en tu despedida en la sede del sindicato de Telecomunicaciones Foetra, tu deseo fue que te velen en junto al pueblo obrero y se cumplió. Como se cumplía tu palabra que circulaba, a través de un audio por whatsapp o de los medios de comunicación. Esa inconfundible voz ronca que pedía que se acate determinada consigna; que no se responda a una fake; que se marche de determinada manera o, simplemente invitabas a no bajar los brazos. Si Taty lo decía, era así y no se discutía.

Ph. Daniel Bello
Cómo no quererte Taty si iluminaste a un pueblo con tu sonrisa. Cómo no abrazarte si fuiste vos la que abrazaste siempre.
Taty Almeida, la que nació de la herida que dejó la desaparición de su hijo Alejandro. La que se reinventó y encontró en la lucha un lugar de supervivencia. La que se comprometió con las necesidades de lxs excluidxs.

Hoy tocó despedirte y se hizo entre temas de Manu Chao o Los Fabulosos Cadillac entre otros, porque mereces que, entre medio de tanto llanto, abrazo compañerx y de consuelo, suene alegría porque tu lucha fue alegre. Pero, también te despiden aplausos y el grito mancomunado de “Madres de la Plaza el pueblo las abraza” o “A dónde vayan los iremos a buscar”.
Y allí estas vos rodeada de pañuelos blancos, pines y notas de agradecimiento que la gente, tu gente te deja a su paso.
“Hay que transformar el dolor en amor y volver al amor un motor en busca de Justicia” dijiste alguna vez. Y fue la búsqueda de justicia la que guió tus pasos y en cada paso diste coraje, fortaleza y bañaste a un pueblo de dignidad.
Hoy toca despedirte “Loca de Plaza de Mayo”, “Loca” nuestra, bien Loca.
Será ahora tu palabra siempre sensata, tu ejemplo de lucha y esa risa tan particular la que seguirá marcando el camino. Como dijiste hace no mucho cuando ante una situación en la que nos sintamos doblegados siempre pensemos “Si las Madres pudieron por qué no nosotros”.
Las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, espacio al que perteneciste y presidiste te despidió con un “Gracias por enseñarnos que amar es resistir”.
¡Gracias Taty por tanto! Gracias por enseñarnos a resistir.
Hoy que nos sentimos un poco más huérfanxs, te decimos vuela alto, descansá en paz, querida Taty.
Te creímos eterna y serás eterna.
