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¡Saltá el cerco medíatico!

JAVIER, NI LEY

Dura derrota del gobierno

JAVIER, NI LEY

Por PPV

Ayer, mientras el presidente Javier Milei se encontraba en Israel, en una visita oficial, la Cámara de Diputados realizaba la votación en particular de la ley de Bases que terminó por enviar el dictamen de mayoría a comisión.
La sesión, finalmente, se levantó debido a la falta de acuerdos para aprobar artículos claves de la iniciativa promovida por el Gobierno, como las privatizaciones de empresas públicas, el sistema de endeudamiento y temas de seguridad.

El pedido de devolver la ley a comisión fue a instancias del presidente del bloque de la Libertad Avanza, Oscar Zago, quien formuló la moción que el presidente del cuerpo, Martín Menem, tras someter a votación, aceptó y levantó la sesión.

El pedido de Zago sucedió luego de un cuarto intermedio solicitado por el oficialismo para buscar acuerdos sobre el capítulo 7 -de privatizaciones- y la convocatoria a una reunión de Menem con los jefes de bloques, donde se definió la vuelta a comisión del proyecto.

Cabe recordar que el oficialismo consiguió aprobar el viernes pasado el proyecto en general, con 144 votos, y ayer pudo votar la declaración de emergencia -y la facultades delegadas-, pero sufrió un duro revés cuando no pudo sancionar la mayoría de los artículos de la reforma administrativa del Estado ni tampoco algunos de los los alcances de la delegación de facultades.

El consenso alcanzado se empezó a caer cuando se trató el inciso h sobre las facultades para modificar, unificar o eliminar fideicomisos o fondos fiduciarios públicos creados por normas con rango legal, inclusive los destinados a subsidios, revisar su procedencia y destino para lograr una mayor racionalidad, eficiencia, eficacia, transparencia y control del uso de recursos públicos.

El diputado de Hacemos Coalición Federal, Nicolás Massot, propuso eliminar de ése inciso los fondos fiduciarios de desarrollo provincial y otro referido a la construcción de vivienda, y si bien fue aceptada la propuesta por el presidente de la comisión de Legislación General, Gabriel Bornorino, el radicalismo ya tenía decidido votar en contra y por eso su presidente, Rodrigo de Loredo, pidió votar los incisos por separado.

En tanto, los incisos i y j también fueron rechazados al totalizar 123 positivos contra 130 negativos. Ambos estaban referidos a la facultad sobre la política de hidrocarburos y tarifas energéticas y sobre seguridad.

A dicha situación se agregó el rechazo de cinco de los seis incisos que contenía el quinto artículo de la iniciativa producto de la negativa de los bloques de Unión por la Patria, la Coalición Cívica, un sector del radicalismo y otro del bloque Hacemos; en tanto que el PRO, la mayoría de la UCR y La Libertad Avanza votaron a favor.

“Al oficialismo le encanta seguir perdiendo. Traten de receptar algunas propuestas y de ganar, siempre hay que ganar”, expresó el titular del bloque Hacemos, Miguel Ángel Pichetto, antes de pedir un cuarto intermedio de quince minutos con los jefes de los bloques y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.

A esto se sumó que tampoco tenían asegurados los votos para la propuesta que buscaba privatizar más de treinta empresas, con lo cual el oficialismo se quedaba sin los artículos centrales que son el corazón de la iniciativa.

Leña al fuego

Como si el resultado hubiera sido poco, el Gobierno salió a responsabilizar a los «gobernadores» por el retorno a comisión de la ley Bases, que el viernes último había sido aprobada en general por la Cámara de Diputados, y los acusó de «destruir» esa normativa.

Como consecuencia de ello, diez gobernadores de Juntos por el Cambio (JxC) afirmaron hoy que «cumplieron el compromiso asumido» con la administración de Javier Milei para acompañar el «paquete de emergencias y facultades» de la ley Bases, por lo que «no corresponde» que la Casa Rosada los responsabilice por el retorno de esa normativa a comisión en la Cámara de Diputados.

Como ocurrió con la salida del ministro de Infraestructura, Guillermo Ferraro, a quien el gobierno responsabilizó de filtrar que Milei había amenazado a los gobernadores (“Los voy a dejar sin un peso, los voy a fundir a todos”), la culpa se volvió a depositar en el afuera.

El gobierno de Milei comenzó hace casi 60 días y en las últimas tres semanas, en particular desde la gran movilización de los sindicatos que encabezó la CGT el pasado 24 de febrero – sumado al gran trabajo legislativo -, no logra hacer pie y solo ha ido cosechando derrotas, resignando posiciones y objetivos y reveses judiciales como el rechazo a última hora del protocolo anti manifestaciones de Bullrich.

La dura derrota de ayer no es definitiva, pero demostró que se le puede poner un freno a la locura de la motosierra.

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