

EN LA CALESITA
Por Damián Bottini
Este mes se oficializó un nuevo recorte del gasto público por casi $2,5 billones, una cifra que impacta directamente en áreas sensibles como las universidades nacionales y programas críticos de salud, incluyendo la provisión de medicamentos para el VIH y tratamientos contra el cáncer. En respuesta a este ajuste, miles de personas se movilizaron ayer en una marcha multitudinaria en defensa de la educación pública, exigiendo el cumplimiento de una ley de financiamiento universitario que el Ejecutivo, hasta ahora, insiste en desoír.
Mientras tanto, el presidente Javier Milei reafirmó el rumbo de su plan económico. La «motosierra» se traduce ahora en medidas concretas para el transporte: se prevé un aumento del 90% en las tarifas de trenes y una actualización en el boleto de colectivos nacionales a partir del próximo 18 de mayo.
El objetivo detrás de estos incrementos es acelerar la quita de subsidios, una decisión que representa un golpe certero al ya debilitado bolsillo de los trabajadores. En medio de este escenario de creciente tensión social y económica, el Presidente parece sostener un relato que dista mucho de la realidad que se vive en las calles.
