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EN ENERO DE ESTE AÑO YA HUBO 25 VÍCTIMAS DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO
Por PPV
El primer mes de 2026 arroja un balance trágico para las mujeres y diversidades en nuestro país. Según el último informe del Observatorio “Ahora Que Sí Nos Ven”, entre el 1 y el 30 de enero se registraron 25 víctimas fatales, desglosadas en 18 femicidios directos, 4 vinculados, 1 travesticidio y 2 instigaciones al suicidio. Esta estadística, que promedia casi un crimen por día, se complementa con otros 40 intentos de femicidio, evidenciando una escalada de violencia machista que no da tregua en todo el territorio nacional.
El relevamiento pone el foco en la desprotección estatal y la falta de eficacia judicial: apenas el 16% de las víctimas había logrado realizar una denuncia previa. En un contexto de fuerte ajuste económico y recorte de políticas de género por parte del gobierno de Javier Milei, la vulnerabilidad se profundiza. Los datos revelan, además, una dolorosa consecuencia social: al menos 12 niños y niñas perdieron a sus madres durante este periodo, quedando en una situación de total desamparo tras los crímenes.
El hogar, lejos de ser un refugio, se ratifica como el escenario de mayor riesgo. El 52% de los casos ocurrió en la vivienda de la víctima y, en el 64% de los episodios, el agresor pertenecía al círculo íntimo, siendo parejas o ex parejas de las mujeres asesinadas. Estas cifras demuestran que el peligro suele convivir bajo el mismo techo, aunque el espacio público y las plataformas digitales han emergido también como escenarios de alta peligrosidad para las mujeres.
Casos recientes como el de Delfina Aimino (22), asesinada tras una cita pactada por una aplicación, o el de Tania Suárez (35), víctima de un engaño a través de redes sociales, exponen los riesgos actuales de la interacción digital. A estas historias se suma la de Valeria Schwab, atacada y asesinada mientras realizaba actividad física en Comodoro Rivadavia. Estos nombres propios son el recordatorio de que actividades cotidianas, como salir a correr o conocer a alguien, continúan teniendo un costo letal bajo la lógica de la violencia patriarcal.
Finalmente, desde el Observatorio denuncian la persistencia de la revictimización en los medios de comunicación y la ausencia de una perspectiva de género que responsabiliza a las víctimas mientras protege a los victimarios. Bajo las consignas de #NiUnaMenos y el reclamo por vidas libres y desendeudadas, el informe concluye con una exigencia urgente de justicia y políticas efectivas, reafirmando que, frente a la indiferencia institucional, el grito colectivo sigue siendo «queremos vivir sin miedo».
