

BOEDO: DENUNCIAN EL BORRADO DE PAÑUELOS DE LAS MADRES TRAS LA VISITA DE LA MINISTRA DE EDUCACIÓN
Por PPV
La comunidad educativa de la Escuela N° 26 “República de Colombia”, ubicada en la avenida Juan de Garay 3974, denuncian que una cuadrilla de limpieza borró con hidrolavadoras los pañuelos blancos de las Madres y consignas de Memoria, Verdad y Justicia que alumnos y docentes junto a la comunidad del barrio habían pintado en la vereda colectivamente.
El hecho ha causado una profunda indignación, no solo por el valor simbólico de la obra, sino porque la remoción ocurrió apenas unas horas después de una visita presencial de la ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel.
De acuerdo a distintos testimonios, la funcionaria recorrió las instalaciones y luego de retirarse, los camiones del área de Espacio Público procedieron a eliminar la intervención artística que conmemoraba los 50 años del golpe de Estado y del que habían participado estudiantes, familias y docentes.

Mientras desde el Gobierno de la Ciudad se intenta encuadrar el hecho como una «cuestión de limpieza” y deslindaron su responsabilidad al tratar el tema como “mantenimiento del espacio público»; sin embargo, la comunidad escolar interpreta el acto como una censura directa y una afrenta al trabajo pedagógico realizado con los niños. «No se puede educar sin memoria», expresaron las familias a través de un comunicado que rápidamente se viralizó en redes sociales.
Como respuesta colectiva al agravio, la comunidad ha lanzado una convocatoria para una nueva jornada de reivindicación. Bajo la consigna «Si lo vuelven a borrar, lo vamos a volver a pintar», invitan a un acto y pintada colectiva para este viernes 24 de abril a las 16:30 horas en la puerta del colegio. El objetivo es reponer los pañuelos eliminados y realizar un mural de mayor alcance que reafirme el compromiso de la escuela pública con los pilares de Memoria, Verdad y Justicia, enviando un mensaje claro a las autoridades: los lazos comunitarios y la identidad de un barrio no se borran con una hidrolavadora.
Este conflicto en Boedo no parece ser un caso aislado, sino que se suma a una serie de actos de vandalismo y remoción de símbolos de derechos humanos registrados recientemente en otras instituciones públicas, como el Hospital Garrahan o facultades nacionales. Ante la falta de explicaciones oficiales satisfactorias y el malestar de los estudiantes que vieron su trabajo borrado, organizaciones barriales, grupos de vecinos y organismos de derechos humanos han manifestado su apoyo incondicional a la institución para evitar que estos hechos se normalicen bajo argumentos administrativos.
