Crisis, desocupación y recesión:

EXCLUIDOS SOCIALES, LXS SIN TECHO

Por María Quintero

El gobierno de Macri es un gobierno para pocos, un gobierno de ricos, de quienes añoran los tiempos de la esclavitud y de la política solo para una casta privilegiada. Un gobierno que ni siquiera mira, porque no le interesan, los que día a día caen del mapa social.

Son pasadas las 20hs, vuelvo seguramente de cubrir algún hecho periodístico en el que, seguramente, hubo denuncias hacia la policía, gendarmería, prefectura, por alguna represión, detención ilegal, hostigamiento, secuestro, tortura. La diaria desde hace casi 3 años y que se pone cada vez peor.

Ya está oscuro, y la ciudad en estos últimos años parece cada vez más lúgubre, no sólo por la deficiencia de mantenimiento del espacio público, sino porque el paisaje se vuelve cada vez más triste y más gris con cada familia que cae en la desgracia de vivir en la calle. Los halls de los cajeros y de los negocios, las paradas de colectivos, se trasformaron en casas improvisadas. Asoman, sobre las camas perfectamente tendidas y sobre los muebles pulcramente acomodados como si el macrismo no hubiera arrasado con las paredes de lo que alguna vez fue su hogar, muñecos de peluche y dos mochilas de escuela. Un poquito más adelante, dos niñes están comiendo, una madre y un padre toman mate. Avanzo hasta la otra cuadra, a paso cada vez más lento por el peso de la desazón (seguramente algo de mi conciencia militante se me resquebraja.  En ese momento creo que no es mi responsabilidad: “yo no los voté”, pienso…  Y, sin embargo, sé que es mi responsabilidad, la de todxs. ¡Que nadie, que ninguno de nosotrxs, mire para otro lado!).

En la próxima cuadra, sentados en un colchón, charla una pareja de unos 70 y pico cada uno, estarán preparándose para dormir, creo, no estoy segura.

Los nuevos sin techo conforman la estadística más vergonzosa y cruel del Cambio: El año pasado, más de 30 organizaciones realizaron el Primer Censo Popular de Personas en Situación de Calle. Los datos arrojados mostraron que en la Ciudad de Buenos Aires había 4.394 personas que viven en situación de calle. Este año, la ONG Proyecto 7 relevó que más de 6.300 personas viven en situación de calle en la Ciudad de Buenos Aires, mil personas más que el último semestre del año pasado. Sin embargo, en línea con la mirada ausente por parte del gobierno nacional hacia los sectores más vulnerables, el gobierno de la Ciudad publicó estadísticas a través del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad de Buenos Aires en las que muestra datos muy alejados a las cifras de las ONG: “En 2016, hubo 866 personas en situación de calle en la Ciudad; en 2017 ese número aumentó a 1.066, y hoy alcanza a 1.091”.

Se acuestan sin saber qué pasará al otro día. Ya no sueñan. Pero desean tener algo de suerte para que esa noche la policía de la ciudad no los reprima o les dispare y los mate como a Andrés Vieira.

Están en todas las calles, recordándonos a cada paso que vivimos un clima de época hostil, de exclusión, que no se tapa con persecución política a dirigentes opositores. No alcanzan los retazos de tela que no le sirven a la primera dama para tapar el frío de cada noche durmiendo en las calles.

El gobierno de Macri es, sin dudas,  un gobierno para pocos.

 

 

 

 

 

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