ALGO MÁS QUE UN TROLL CENTER

Por Daniel Bello

Hace días en el Congreso, durante el intento de Marcos Peña de justificar el desastroso rumbo económico al que nos ha subsumido el actual gobierno, Leopoldo Moreau cuestionó el rol de Cambridge Analityca (AC) en nuestro país.

Como habíamos consignado en una nota anterior, el “escándalo” explotó por el “robo” de datos de unos 80 millones de usuarios por parte de la consultora. El objetivo de ese robo fue lograr una campaña enfocada en dar vuelta a una parte del electorado estadounidense para que, finalmente, Donald Trump ascendiera a la presidencia. Sin embargo, sobre este modo de operar de Cambridge Analityca -AC-, los diarios de nuestro país solo dirigían la atención a lo que sucedía en Estados Unidos e Inglaterra y dejaban de hablar de Argentina.

Mientras parte de la trama, que tiene a Trump como protagonista, pretende instalar un nuevo y bipolar juego de espías, se pudo confirmar por las declaraciones del ex CEO de AC, Alexander Nix, que, efectivamente, hubo una campaña desarrollada por Analityca para nuestro país en 2015.

Damian Collins: -¿Trabajó en Argentina?
Alexander Nix:- Sí, hemos trabajado en Argentina.
DC: ¿para quién trabajó?
Alexander Nix: como dije antes, no nos gusta hablar de clientes específicos porque hay confidencialidad.
DC: Tengo una notas sobre esos trabajos que hablan de una campaña Anti-Kirchner para un partido opositor o alguien que buscaba cambiar el gobierno.
AN: – Hasta dónde yo sé no creo que hayamos trabajado en una campaña anti Kirchner.
DC: – Estoy mirando una nota de una reunión de SCL del 27 de mayo que dice “campaña anti kirchner”, presentada al tomador de decisiones, esperando devolución.
AN: -Correcto.
DC: -Entonces, eso sugiere que sí presentó una campaña anti kirchner a alguien interesdado en comprarla.
AN: -No, eso sugiere que apuntaba a hacer ese tipo de campaña.
DC: -Sí, una campaña antikirchner.
Mientras AN asiente con la cabeza, DC continua:
-para ser claro, las reuniones giraban en torno a una campaña anti Kirchner para un partido opositor o alguien interesado en influenciar la política argentina.
AN: Eso sería la apariencia de eso.

Sin embargo, y pese al intento de Nix por deslindarse de lo hecho por Cambridge, el Parlamento británico, a través del Comité de Asuntos Digitales, Cultura, Medios y Deportes de la Cámara de los Comunes, publicó un reporte titulado Desinformación y Fake News ( https://publications.parliament.uk/pa/cm201719/cmselect/cmcumeds/363/36302.htm ). En dicho informe existe un apartado sobre la injerencia de Strategic Communication Laboratories – SCL, casa matriz de Analityca – en las elecciones, puntualmente en Argentina (“Campaña Anti-Kirchner”), y en el cual manifestó la existencia de “pruebas alarmantes” sobre la injerencia de Cambridge Analityca en las últimas elecciones presidenciales de nuestro país.
También aseguró que existió “el uso de oficiales retirados de las agencias de inteligencia y de seguridad de Israel, Reino Unido y Rusia en apoyo a la misión de injerencia del grupo británico en Argentina” (https://publications.parliament.uk/pa/cm201719/cmselect/cmcumeds/363/36309.htm#_idTextAnchor052 ).
Moreau también aportó datos como la última fecha de entrada al país de Nix -noviembre de 2017-; el de Max Taylor, responsable de minería de datos – un recopilador y ejecutor de datos- en 2014 y 2016, justo antes de procesos electorales. Y que Nix es padrino, junto a Mauricio Macri, en la fundación PRO Alvear.

Y aunque Moreu señaló que el gobierno debería responder por crear “una ingeniería montada para la manipulación electoral”, Marcos Peña, pese a las pruebas, negó todo: “Negamos haber trabajado la campaña presidencial con Cambridge Analytics. Negamos cualquier apropiación de base de datos. Negamos que nosotros hagamos campañas de difamación, fuimos víctimas de varias. Negamos usar recursos públicos para trolls. Negamos vínculos del presidente con Cambridge Analytics”.

La investigación que se lleva a cabo en Inglaterra confirma cómo funcionó Cambridge en nuestro país y que Peña miente. Una vez más.
Esta campaña sumada a, por ejemplo, los aportantes truchos que Vidal usufructuó en la provincia – en lo que claramente es el uso diario que hace el gobierno de la gigantesca base de datos que tiene la ANSES- demuestran, al menos, una carencia del gobierno en cuanto a escrúpulos se refiere.

¿Plan maestro?

Ahora, bien, ¿por qué los sectores reaccionarios y afines tuvieron que apelar a estas estrategias?
¿Ganar el gobierno era el todo definitivo o se necesitaba que gane un sector servil al Imperio como parte de un plan que excede la pulsión de engrosar los bolsillos que tiene el propio macrismo?

Tras el atentado a Maduro en Venezuela y el cuestionamiento al rol de Colombia en el intento de magnicidio, ¿es factible pensar que en realidad haya un plan articulado destinado para la región por parte del Departamento de Estado de Estados Unidos para desestabilizar a los países en los cuales no pudo desarrollar lo hecho en Honduras o Paraguay?
¿Es descabellado pensar que habiendo aprendido de “los errores” por las consecuencias de los clásicos golpes de Estado, hoy Estados Unidos haya desarrollado, perfeccionado y aplicado una nueva forma de injerencia sin apelar directamente a las balas – al menos hasta hoy- en nuestra región?

Si repasamos, en nuestro país hay presos políticos, persecuciones políticas y sindicales, espionaje a opositores, intervenciones en sindicatos, en partidos políticos, “testigos” fundamentales para propinar la cárcel a opositores que luego se desdicen – lawfare -, concentración de medios en detrimento de la libertad de expresión, cierre, ahogo económico y decomiso de equipos de medios no oficialistas.

O sea, un endeble y maltrecho Estado de derecho al que quieren que naturalicemos. Y si esto es así, ¿qué tan disparatado es pensar que la injerencia de Analityca en nuestro país no es más que un movimiento de Estados Unidos que se coordina, finalmente, con el actual DNU de reforma de las FFAA, que recientemente el gobierno impulsó y se negó a tratar en el Congreso?

No es menor que Macri acaba de enviar, el pasado 20 de julio, un pedido al Senado para que autoricen 26 ejercicios militares en nuestro país por parte de la Armada y la Fuerza Aérea entre el 1 de septiembre de este año y el 31 de agosto del próximo año.
Estas operaciones, por un importe aproximado de 444 millones de pesos, involucran a 19 países, entre ellos Colombia y Estados Unidos.

De ser afirmativas todas estas preguntas, quedaría en evidencia que Macri es sólo el fusible que era necesario colocar en el gobierno para dictaminar un decreto que, en definitiva, pone en jaque la democracia en nuestro país en lo particular y en la región en lo general.