SOBRAN LAS ECONOMÍAS REGIONALES

Por Martín Betancud – Centro de Economía Política (CEPA)

Desde la campaña electoral, Mauricio Macri ha propuesto fortalecer las economías regionales. Un tipo de cambio atrasado, impuestos y otras normativas eran señaladas como las culpables de su mal funcionamiento. A casi 3 años de gobierno de la Alianza Cambiemos, las economías regionales se encuentran en estado terminal. Pequeñxs y medianxs productores frutícolas, hortícolas y tamberos van desapareciendo en todo el país y los únicos ganadores son los grandes jugadores de la pampa húmeda.

Los altos costos de los insumos, la inestabilidad cambiaria, los incrementos de las tarifas energéticas y de los combustibles así como la caída del consumo interno son algunos de los factores que afectan a las economías regionales. Si observamos el primer cuatrimestre del año 2018, notamos que los cheques rechazados acumularon un monto cercano a los $30.000 millones de pesos, es decir, un 61.23% superior al primer cuatrimestre de 2017. Es por esto, que es necesaria la intervención del estado para paliar la crisis y ayudar a planificar el desarrollo. No sólo no está interviniendo en favor de lxs pequeñxs y medianxs actores de las economías regionales sino que, por el contrario, las medidas del gobierno tienden a empeorar sus condiciones. Son dos los ejemplos claves que demuestran esta situación.

Monotributo social agropecuario (MSA)

El MSA es una herramienta que permitía a lxs agricultores familiares registrar su actividad, tener obra social y contar con aportes jubilatorios. Era el Estado el que cubría el 100% de esos aportes, para aquellos que registran un monto de facturación menor a 72.000 pesos anuales. A partir de 2019 el MSA desaparecerá, y lxs productores ya no serán considerados actores productivos claves a lxs cuales hay que fortalecer, sino que les aumentarán la carga impositiva en un 25%. Sin lugar a dudas, se desconoce la importancia económica de lxs agricultores familiares: son lxs generadores del 53% del empleo rural, representan el 70% de los productores a nivel nacional, construyen el 20% del PBI del sector agropecuario y producen el 80% de los alimentos que consumimos.

Campaña contra la polilla de la vid

En la Región Cuyo, se ha venido trabajando en el control de una plaga que ingresó a nuestro país en el año 2008 y que ha generado grandes pérdidas productivas: la polilla de la vid. El control de esta plaga era asumida por el Estado, y hoy planean trasladar una parte importante de los costos al sector productivo. El costo de financiar la campaña 2018 ronda los 300 millones de pesos, de los cuales, el Gobierno Nacional aportará 100 millones de pesos, la provincia de Mendoza 50 millones y el resto lo aportarán lxs productores vitivinícolas que poseen más de 10 hectáreas. A partir de este número se pagará 1500 pesos por cada hectárea, por lo tanto, aquel que tenga 12 hectáreas pagará por 2. El principal agravante de esta situación es que la unidad económicamente rentable productiva en vid es de 25 hectáreas. Si bien el proyecto original decía 5 Ha gracias a la lucha de las asociaciones viñateras se subió a 10 Ha, sacando al 70% de los productores, queda una franja de productores por fuera de la unidad de rentabilidad a la cual se la sigue perjudicando.

Un modelo para los grandes y la disyuntiva

A contra cara de lo que viven las economías regionales, lxs grandes productores y acopiadores de commodities viven una fiesta, mientras se ajusta a los que menos tienen. Lxs grandes productores acceden a beneficios como la quita de retenciones, lo que representa unos 1.000 millones de dólares que el estado dejó de recaudar en 2017. Sin embargo, este sector es el que más dólares recibió e invirtió fuera del país.

Llevamos casi 3 años de ausencia en materia de políticas públicas para el campo que, verdaderamente, generen empleo y valor agregado, ya que el rumbo del país va en detrimento de las economías regionales. Mientras éstas se encuentran en coma por pagar el banquete del sector de los commodities, el Ministerio de Agroindustria de la Nación solo actúa para favorecer a sus amigos del sector de las oleaginosas y cereales.

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