NI UNA MENOS, LA MAREA VERDE: UN MOVIMIENTO QUE NO PARA DE CRECER

Por Amadora Pajolchek

Llegamos a un nuevo 3 junio, por cuarto año consecutivo, para gritar Ni una menos, Vivas nos queremos. Este movimiento vanguardista que no para de crecer, de izar banderas de la justicia y la igualdad, que hace que hoy todas las mujeres nos apropiemos de las luchas históricas que otras mujeres ya llevaron adelante.

Llegamos más fuertes, llegamos más unidas, llegamos más. Año a año, la marea feminista crece, se transforma, se deconstruye y se reconstruye. Niñxs, jóvenes, adultas, todas hermanadas decididas a luchar, a triunfar, a vivir. A vivir sin miedo, a vestir sin miedo, a decidir libres de prejuicios y miradas amenazantes..

Porque crecimos tanto, no podemos dejar de celebrar nuestros avances, pero tampoco podemos relajarnos porque nos siguen matando, porque nos siguen censurando, porque todavía falta mucho para la verdadera igualdad. En estos primeros cinco meses de 2018 fueron asesinadas 114 mujeres. Desde enero hasta el mes de mayo, hubo un femicidio cada 32 horas (Datos ONG Casa del Encuentro). Según datos publicados por la Oficina de Violencia domestica de la Corte Suprema, en 2017 hubieron 251 femicidios, una mujer menos cada 35 horas.

Marchamos porque nos siguen matando, porque nos siguen juzgando por cómo nos vestimos, porque siguen sin escucharnos, porque seguimos siendo decorado de alguno de los programas de prime time, sin  lugar

para opinar, porque Polémica en el bar sigue ganando el Martín Fierro por mejor programa humorístico, porque queremos no queremos más mujeres muertas por abortos clandestinos, porque somos las más afectadas por las políticas de ajuste.

Marchamos contra el FMI. Porque, también, somos las mujeres la que pagamos la olla  y ,en las peores situaciones de crisis somos las mujeres las que levantamos nuestras casas, encaramos las luchas populares y organizamos la economía del hogar librando todas las batallas.

”Libres y desendeudas” era la frase que se multiplicaban en los carteles que se alzaban en una multitud que se teñía de verde paso a paso. “En mi cuerpo mando yo”, también gritaban los carteles. Desde la boca del Subte, brotan las pibas pintadas con brillantina verde.  Centros de estudiantes, Asambleas, Sindicatos, Organizaciones sociales y políticas. Todas poblaron una Avenida de Mayo gris y lluviosa que se iba llenado de color en cada paso de la marea. Los paraguas y los brazos se entrecruzaban, grandes, medianas y pequeñas, todas juntas caminan sin pausa hacia el Congreso. La lluvia, lejos de espantarnos, nos hace más fuertes.

Y así, abrazadas, hermanadas llegamos al Congreso donde sonaban los tambores, el mate pasaba de mano en mano, se compartía la cerveza y algún que otro choripán. Fue otra jornada histórica para la lucha de la mujeres, que este año, este junio de 2018, a 10 días de su votación en diputados, se juega uno de sus partidos fundamentales: el del aborto legal, seguro y gratuito.

El documento final tuvo su lectura pasadas las 19horas. Una representante del movimiento afrodescendientes, una del migrante, una trabajadora del Subte en representación del movimiento de trabajadoras, una representante Trans y Nora Cortiñas leyeron el documento, que enérgicamente manifestó  en sus primeras líneas: “No nos van a  disciplinar más”.  El documento fue contra del gobierno de Macri y la Alianza Cambiemos, contra el pacto del gobierno y los gobernadores, contra la justicia machista, capitalista, racista y patriarcal, contra el acuerdo con FMI, el ajuste económico, contra los despidos, contra la Reforma laboral, Previsional y contra los tarifazos, conta el UNICABA.  También pidió mayor presupuesto para políticas de género, Aborto Legal, Seguro y Gratuito y exigió a la dirigencia sindical un Paro General ya.

Somos las jóvenes que vuelan libres, livianas, como los pañuelos verdes que cuelgan de sus mochilas y flamean en el viento. Somos nuestras madres y abuelas, que hoy se animan a colgarse los pañuelos verdes, con orgullo, con la frente en alto. Somos aquellas que abortaron en una clínica o en un cuarto, solas o con una amiga, somos las que murieron por los abortos clandestinos, somos las que hoy no están porque fueron víctimas de femicidios. Somos las que vendrán y seguirán nuestros pasos. Somos las despedidas, las perseguidas, las estigmatizadas, las discriminadas, somos todas ellas en un solo grito: Ni Una Menos.

Una vez más salimos a la calle, nos reproducimos y hacemos carne el deseo de sentirnos libres y más fuertes, porque en cada asamblea, en cada reunión, en cada marcha se animan a sumarse miles de hermanas que antes no se animaban.  Somos el movimiento de mujeres, somos la marea feminista.

Ni Una Menos, Vivas Nos Queremos!

 

((ÁLBUM))

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