LA LUCHA DOCENTE

Por Ludmila Centurión Girola

Arranca la época de paritarias en el ámbito educativo de todo el país y como desde hace algunos años, toda instancia paritaria con este gobierno tiene un techo.

A medida que crecen las desigualdades en nuestra sociedad, el retroceso en materia de derechos se va en picada. Los docentes se encuentran nuevamente con “escuelas galpón”; Instituciones Educativas dedicadas a la contención social dejando en segundo plano la didáctica pedagógica de aprendizaje. La descontextualización es amiga de la inanición. Los que atajan esta realidad son, una vez más, los docentes. Además de ocuparse por el aprendizaje de los niños se ocupan de la comida de miles de pibes y pibas que con esta realidad económica llegan a la escuela sin ingerir una comida. No se puede poner en funcionamiento el sistema cognitivo con la panza vacía, eso el señor presidente lo sabe.

Ante esta realidad, nos encontramos discutiendo la productividad del modelo educativo actual. Día tras día castigan y demonizan a la educación pública y, sin análisis serio de la situación, establecen que el problema de la misma es unicausal y que ellos tienen la receta: ajustar.

La ecuación que se repite en cada medida del gobierno y que profundiza un modelo excluyente y un deterioro cultural avanza sobre la subjetividad social. Este estado ausente no contextualiza su ausencia general en la sociedad y particular en la planificación de políticas públicas educativas.

Además está el amedrentamiento a los sindicatos. Desde que asumió, Mauricio Macri ha querido implementar una realidad de empresa en la educación, premios y castigos, obediencia debida y la escuela humana al final de las prioridades de gestión.

Los conflictos

Carpa Blanca a metros de la gobernación Provincial de Buenos Aires (PBA). En este caso el reclamo no solo subyace en la paritaria, sino que en la administración de Vidal se está gestando una reforma jubilatoria que poca resistencia tendrá en las cámaras debido a la realidad mayoritaria del PRO en las mismas. En el caso de la PBA no solo no pueden tener paritarias libres sino que también se ven acorralados por una política estatal que avanza sobre los derechos más concretos y tangibles que han sido sostenidos por las y los trabajadores.

En CABA, lxs docentes van por la tercera huelga desde que arrancaron las clases, el reclamo es el mismo, movilizados por la CTERA se le pide al gobierno nacional que acceda a una instancia de negociación a nivel federal sobre el sueldo de los y las trabajadoras de la educación.

Docentes universitarios llevaron adelante un paro en todo el país con alto acatamiento de los docentes universitarios, el reclamo son las paritarias libres y mayor presupuesto. Las y los trabajadores de 57 universidades públicas nacionales paralizaron las tareas en reclamo de una explicación. “Al presupuesto universitario votado por el Congreso Nacional hace cuatro meses, el gobierno le recortará tres mil millones de pesos, lo que se sumará a lo ya realizado en las áreas de ciencia y tecnología y al techo salarial”, puntualizó De Feo jefe de la organización gremial CONADU.

En Santa Fe: AMASFE y SADOP –ambos sindicatos fueron convocados– son los dos gremios que rechazaron el último ofrecimiento salarial del gobierno provincial que consistía en un incremento del 18% en dos partes iguales, en marzo y en agosto. Por su parte, el gobernador decidió dar ese aumento salarial para todos los trabajadores estatales y docentes por decreto y dejar abierta la paritaria para continuar discutiendo otros temas. (Fuente: unosantafe.com.ar)

En Santa Cruz, un centenar de docentes no cobra su salario desde hace 8 meses, desde agosto de 2017 docentes de la localidad santacruceña de Caleta Olivia no recibe su paga debido a una instancia “burocrática del Consejo Provincial de Educación”.

En Neuquén, los docentes nucleados en la Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén (ATEN) iniciaron este jueves un paro de cinco días para reclamar al gobierno provincial que convoque a una mesa de diálogo para discutir un aumento salarial.

Este gobierno no quiere organización de ningún tipo y ese bloqueo viene a instalar nuevamente el desánimo en los docentes y en la lucha por el sentido del estado en nuestro país. Por delante un año difícil; a los costados, la lucha de los sindicatos que dan una y otra vez la disputa en la calle para que la realidad no sea tan negra.

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