Informe de CEPA

GANADORES Y PERDEDORES EN LA
ACTIVIDAD ECONÓMICA ARGENTINA

Por María Quintero

El CEPA, Centro de Economía Política Argentina, realizó un informe sobre el crecimiento en la actividad económica argentina respecto a este segundo año de gestión de Cambiemos. El informe se basa en los datos publicados a finales de marzo de 2018 sobre la evolución del PBI para el cuarto trimestre de 2017, que completa la serie del segundo año de gestión de Cambiemos con un crecimiento de 2,9% comparado contra el año anterior y de 0,9% con respecto al 2015.
Los datos publicados por el CEPA dan cuenta de quienes son los beneficiados y quienes son los perjudicados en estos dos años de gestión de Cambiemos y qué implica y a quiénes este crecimiento.

“El documento se plantea una desagregación de los números del Producto Bruto Interno de forma tal de evaluar el desempeño de los principales sectores de actividad durante los dos primeros años de gestión de Cambiemos. El objetivo reside en aproximarnos a las transferencias entre sectores de actividad producidas a partir de las decisiones políticas impulsadas por Cambiemos.”, aseguran desde CEPA.
El balance de los dos años primeros años de la gestión de Cambiemos, según los datos que se desprenden del informe da cuenta de un esquema de ganadores y perdedores. Esta trasferencia entre sectores se sustentó en observar la evolución del Valor Agregado Bruto (VAB).

Ganadores

Intermediación financiera. Se observa que mientras en el 2015 su participación porcentual en el VAB era de 3,9%, en el 2017 pasa a representar el 4,7%, mostrando una variación positiva de 0,73 puntos porcentuales de un período al otro. Esto la convierte en la actividad que más ha crecido durante la gestión de cambiemos. Si se analiza la tasa de crecimiento a lo largo del tiempo se observa que a partir del primer trimestre de 2016 esta rama empieza a crecer por encima del promedio. Es posible asociar este crecimiento a una serie de medidas adoptadas por la gestión de Cambiemos favorables al sector: la suba de la tasa de interés, la desregulación del sistema financiero, el acuerdo con los fondos buitres, y la libre disponibilidad de divisas, entre otros. Estas medidas permitieron recrear las condiciones necesarias para el carry trade o bicicleta financiera garantizando grandes ganancias al sector pese a la baja en la demanda de créditos, permitiendo poner a valorizar sus activos a través de distintos instrumentos (particularmente a través de Lebacs, las cuales llegaron a rendir un 38% anual a principio de año de 2016 y en la actualidad siguen sin bajar). En promedio, desde 1996 a la fecha, el sector representa el 3% del empleo registrado privado.

Electricidad, gas y agua. Este sector ha sido otro de los grandes ganadores de los dos primeros años de la actual gestión. Si se observa la evolución en la variación interanual, se puede registrar el “despegue” de la actividad en el primer trimestre de 2016, momento en el que se empiezan a concretar los aumentos de tarifas, que finalmente permiten explicar el crecimiento de 0,60 p.p en su participación en el VAB. En promedio, desde 1996 a la fecha, el sector representa el 1% del empleo registrado privado.

Agricultura, ganadería, caza y silvicultura. La rama ha mostrado un crecimiento importante en cuanto a su representación en el Valor Agregado Bruto, pasando de explicar 5,9% del VAB en en el 2015 a 6,3% en el mismo periodo de 2017, es decir una variación positiva de 0,50 puntos porcentuales. Esto representa un cambio estructural ya que la rama pasó a ser el sector ganador del modelo económico durante el 2016. Este cambio de escenario responde a las medidas económicas tomadas por el gobierno en los primeros meses de gestión, la devaluación, la baja de las retenciones a la soja y la eliminación total de los derechos de exportación. En promedio, desde 1996 a la fecha, el sector representa el 6% del empleo registrado privado.

Perdedores

Industria Manufacturera. La industria ha sido una de las ramas más perjudicadas por las políticas económicas impulsadas. La industria pasó de representar 16,9% del total del VAB en promedio en el 2015 a representar sólo 15,4% del total del VAB en el 2017. Es decir, en sólo dos años la participación porcentual de la industria en el conjunto del valor bruto agregado por la economía cayó 1,5 p.p. El tridente representado, por el aumento de tarifas, aumento de las importaciones y caída del consumo interno fue letal para este sector, al que habría que sumarle el costo de financiamiento. En particular, el impacto negativo recayó sobre el sector Pymes, dependiente del mercado interno. En promedio, desde 1996 a la fecha, el sector representa el 21% del empleo registrado privado.

Construcción. La construcción se ha visto también profundamente afectada por las medidas económicas adoptadas a la actual gestión. En particular durante el 2016 por la paralización de la obra pública. En cuanto al VAB total, la actividad ha visto caer su participación 0,5 p.p. pasando de representar 5,4% en promedio en el 2015 a representar 4,9% en el mismo periodo para 2017. A pesar de esto, el sector experimento un fuerte crecimiento en 2017, asociado al año electoral y la obra pública. De esta manera es posible identificar un principio de estacionalidad política que rige los tiempos económicos de la construcción. En promedio, desde 1996 a la fecha, el sector representa el 6% del empleo registrado privado.

Según arrojan las Conclusiones del informe de CEPA, el nuevo esquema de ganadores y perdedores propone una nueva incipiente situación estructural en la cual los sectores que más trabajo aportaron durante los últimos años empiezan a reducir su participación y los sectores tradicionales ligados a las ventajas comparativas del sector primario comienzan a ser protagonistas. Esta situación puede determinar, de no revertirse este proceso, que en el futuro Argentina se enfrente a una economía crecientemente primarizada y con eje en la especulación financiera, escasa transformación industrial y consiguientemente mayor desempleo.

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