LAS NUEVAS FORMAS DEL IMPERIO

Por Ignacio Vila – Centro de Economía Política (CEPA)

Dos semanas atrás comenzó un nuevo programa televisivo internacional, que promete ser una novedad para las audiencias: “Conversando con Correa” es un ciclo de charlas del ex presidente ecuatoriano con figuras de la política global emitido por la cadena Russia Today.

El primer programa tuvo como invitado a Noam Chomsky, un lingüista, filósofo y politólogo estadounidense, ácido crítico del capitalismo y de la política exterior estadounidense. La temática del primer programa fue El Imperialismo. Según Chomsky el imperalismo “es la capacidad de dominar y controlar de una forma u otra lo que hacen los demás sin siquiera ser castigado ni censurado. Esto se puede hacer de manera violenta, como puede ser la invasión a Irak, o secuestrando a un presidente, pero también de manera más sofisticada, con manipulaciones financieras, por ejemplo incentivando la fuga de capitales de un país para imponer un programa de ajustes estructurales”.

Esta última afirmación es interesante para lxs argentinxs en un contexto que, desde diciembre de 2015 hasta enero de 2018, acumula 35,770 millones de dólares de fuga de capitales. Es importante remarcar que durante el período en el cual estuvo vigente la convertibilidad en nuestro país (1992-2001) la fuga alcanzó los 60 mil millones de dólares. Es decir, en dos años, la fuga ya es más de la mitad que en esos 10 años. No hay que ser un fanático de las teorías conspirativas para concluir que las decisiones de la política local, al menos, se encuentran influenciadas por necesidades ajenas a las nuestras.

A lo largo de la charla, Chomsky aseguró que el poder que tenía los Estados Unidos para poner y sacar gobiernos a su antojo ha mermado, y que “pueden apoyar y fomentar golpes, pueden apoyar candidatos de la oposición, pero no es nada comparado con lo que hacían hace no mucho tiempo”. Incluso, remarcó que como nación ya no maneja la misma cantidad de riqueza que en el pasado. Una de sus principales causas se lo adjudica a la globalización neoliberal, que ha transformado durante más de 30 años a los recursos públicos en privados. En ese sentido, afirmó que “si miramos a quién pertenece el mundo, vemos que las multinacionales con sede en los Estados Unidos controlan el 50% de la economía mundial. Son las primeras prácticamente en todas las esferas, manufacturas, finanzas, comercio”. En Argentina, están presentes los productos de varias de estas enormes corporaciones en nuestra vida cotidiana: Apple, Microsoft, Procter and Gamble, Unilever, Jhonson y Johnson, Facebook, Gmail, Cargill, Coca Cola, entre otros. Estas empresas, finalmente son las beneficiarias de la apertura importadora y de la liberalización financiera que ha inaugurado el macrismo. Son estas empresas las que necesitan las fronteras abiertas para ingresar sus productos y las finanzas libres para poder llevarse en dólares sus utilidades.

El caso del mercado de vehículos es particularmente útil para comprender el funcionamiento. Según los datos del Intercambio Comercial Argentino de INDEC, en 2016 la importación de “Vehículos automotores de pasajeros” fue de 4.468 millones de dólares y en 2017 pasó a 6.297 millones de dólares. Se trata de una suba de casi 2000 millones de dólares en sólo un año. Pero este aumento no viene a aportar desarrollo local ni empleo argentino, sino más bien todo lo contrario. Al mismo tiempo, según la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA), en el año 2015, se vendieron 613.267 autos a concesionarias, mientas que en 2017 la venta llegó a los 883.802 vehículos. La producción local, por su parte, fue de 472.158 en 2017, mientras que en 2015 había alcanzado las 543.467 unidades. Mayor venta, menor producción y mayor importación.

El programa de Correa promete el aporte de diferentes referentes políticos mundiales, que seguramente nos brindarán herramientas para comprender mejor la realidad local. Chomsky, puso sobre la mesa el rol de las grandes corporaciones norteamericanas como brazo económico del imperio, debilitado pero imperio al fin, y algunas herramientas que suelen utilizar para desestabilizar gobiernos populares. La realidad Argentina actual pareció verse pintada de pies a cabeza en el diálogo entre Correa y Chomsky, que, sin embargo, estaban explicando un funcionamiento global. El imperialismo, en una nueva etapa, donde las empresas multinacionales han ido ganando protagonismo en relación a los estados nación, está logrando nuevamente recuperar algunos casilleros perdidos en nuestro país. Sus víctimas, como siempre, somos lxs trabajadorxs.

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