Nos mueve el deseo

MÁS DE 500 MIL EN LA MAREA FEMINISTA

Por María Quintero (@mqprensa)

Fotografía Amadora Pajolchek (@amipajolchek)

La Marea Feminista convocó a más de 500 mil personas. La jornada comenzó con un paro y ruidazo. Aún no eran las 15hs y Plaza de Mayo ya comenzaba a llenarse de mujeres, desde la Plaza hasta el Congreso las miles de mujeres caminaban, se abrazaban, se reían.

Las Asambleas que se realizaron durante todo el mes de febrero habían sido masivas y la expectativa en la marcha era muy grande, pero más de medio millón de personas terminó de confirmar, ante la mirada del patriarcado, que el movimiento de mujeres, lesbianas, travestis y trans está dispuesto a disputar la política, en todos sus ámbitos.
Por eso, el documento consensuado en las Asambleas dejó más que claro que para el movimiento feminista: Lo personal es político.

Empezaba a anochecer cuando subieron al escenario las representantes de mujeres despedidas y en conflicto y representantes de organizaciones sociales: Lita Boitano y Nora Cortiñas de abuelas, Miriam Bregman, Verónica Magario, Mara Brawer, Cecilia “Checha” Merchan, Manuela Castañeira, Araceli Ferreyra, Alma Fernández, representantes de la Campaña por el Aborto Legal Seguro y Gratuito y despedidas de la Casa de la Moneda, el Inti, el Hospital Posadas, entre otras.
En la imponente voz de Liliana Daunes, comunicadora e histórica militante del movimiento feminista, el manifiesto  dejó en claro que hoy este movimiento  es un actor político determinante de las agendas políticas, que el crecimiento de este movimiento no es casual ni es una moda, sino producto de los años de lucha.

Y en este sentido, las miles y miles de adolescentes presentes en la marcha, con su pañuelo verde y caras pintadas, dieron cuenta de que el feminismo es un movimiento con historia y sobre todo con promisorio futuro.

La frase “Paramos porque somos parte de una historia colectiva e internacional”, sintetizo la idea de la reivindicación de un movimiento político internacionalista, el Movimiento Internacional Feminista, que se escuche a nivel mundial.

 

Las demandas sobre la igualdad de derechos entre hombres y mujeres tienen cada vez más fuerza en la sociedad y debe empezar a ser oída por las conducciones políticas, todas.
Por eso el documento exigió también el fin de las violencias de género, Basta de femicidios y travesticidios, Aborto Legal Seguro y gratuito, un Estado Laico, la reivindicación y defensa de las disidencias de género, la libertad de las presas políticas.
La marcha de ayer tuvo como uno de los puntos principales a los conflictos laborales y despidos por los que atraviesan en la actualidad las mujeres, producto de las decisiones políticas del gobierno nacional. Así, también, fue un punto de inflexión para la organización de las mujeres sindicalizadas, quienes exigieron mayor representación en las conducciones de los sindicatos.
“Paramos porque hacemos visible el mapa de trabajo en clave feminista. Paramos las ocupadas y desocupadas, las asalariadas y las que cobramos subsidios, las trabajadoras de la economía popular y las que realizamos tareas domésticas y de cuidado”.
El acto tuvo una fuerte crítica a las políticas represivas, de despidos y de ajuste económico que lleva adelante el gobierno de Cambiemos. Se exigió la justicia por la desaparición forzada seguida de muerte de Santiago Maldonado y por la muerte en manos de Prefectura de Rafael Nahuel. La crítica a la justicia también estuvo presente, se pidió una justicia que no ampare el poder clasista y patriarcal: “Pedimos excarcelación a las mujeres con prisión preventiva por delitos menores, domiciliaria para madres con niñxs menores de 4 años y para jefas de familia. Exigimos que el Estado revise las causas por homicidio que en muchos casos responden a autodefensa ante una agresión machista”.
Durante toda la lectura del documento, estallaban los canticos y aplausos ante cada punto leído. El llamado hit del verano también estuvo presente: “Mauricio Marci la yuta que te parió” atravesaba las calles desde Congreso hasta Avenida de Mayo.
Ya en plena noche, y terminando el acto, las abuelas de plaza de mayo en la voz de Norita Cortiñas, emocionaron hasta las lágrimas. La marea de más de medio millón atravesaba y unía todas las fracciones políticas, todas las edades y gritaba que “nos mueve el deseo por un feminismo inclusivo, radical en contra del racismo y la explotación capitalista”.

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