LA PERSECUCIÓN Y EL NO LUGAR COMO COMUNICACIÓN

Por Daniel Bello

Hace poco más de una semana, una mujer fue condenada a realizar trabajo comunitario al no poder afrontar los gastos que significó perder un juicio por calumnias e injurias.
El dato relevante es que el caso se transformó en el primer precedente judicial de condenar a quien publicó una denuncia falsa a través de las redes sociales.

Este precedente judicial ha dejado abierta la puerta de par en par para que se complete la persecución judicial que lleva adelante el gobierno contra los medios comunitarios y su tarea de informar.

Esta semana la Red Nacional de Medios Alternativos (RNMA) denunció la persecución a Fermín Martínez y Nadia París, que forman parte de Radio Zona Libre – medio de Familiares y Amigos de Luciano Arruga-. En diciembre de 2017 se realizaron varios allanamientos simultáneos y en la casa de ambos se encontró un cuaderno de estudio del idioma mapuche (mapudungun). La justicia, a través de un peritaje que los peritos de parte denuncian como irregular, dice que la letra de ese cuaderno y la de un cartel hallado en un supuesto sabotaje a una petrolera trasnacional son iguales y, por lo tanto, Martínez es el responsable.

Sin embargo, desde la Red aseguran que esta persecución se debe al rol contrainformativo que ejerce la radio Zona Libre.  Su práctica comunicacional se ha transformado en una herramienta para visibilizar y acompañar a las familias víctimas de gatillo fácil; acompañar la lucha de las comunidades mapuches en su reclamo por las tierras y también exigir la no extradición del lonko Jones Huala, que debe afrontar un nuevo juicio el 28 de febrero.

La moda de las Fake News

Las fake news, o noticias falsas como se las conocen, no son nuevas, pero sí su uso cotidiano en nuestro lenguaje. También son el insumo que se usa para la construcción de la posverdad y en definitiva de la no política y el no lugar.

En esta sección venimos hablando en las últimas notas de la tendencia de los gobiernos de Estados Unidos y Francia sobre el trato de las fake news ( http://bit.ly/2iOOsA7http://bit.ly/2mPuCXa ).
Sin embargo, en estos casos, esas acciones funcionan más como censura hacia quienes han publicado información veraz y que han puesto de manifiesto la manipulación de la información realizada por parte de ambos gobiernos.

En ese sentido, en nuestro país, el gobierno busca constantemente desaparecer las voces plurales y disidentes al modelo económico social que impulsa- podemos mencionar también el último allanamiento a Radio Caput por haberle realizado una entrevista al ex juez de la Corte Suprema, Eugenio Zaffaroni-.  En caso de no poder doblegarlas, las persigue y encarcela: Luís Delia, Milagro Sala, Carlos Zannini y casi una docena más de presxs políticxs dan cuentas de ello.

Acaso lo que no está pudiendo realizar el gobierno, lo que no significa que no lo haga de hecho, es tener una legislación que penalice a quienes cumplen un rol contrainformativo.

El precedente que mencionamos al inicio puede –si no se está atento- inscribirse dentro de la nueva Ley de Convergencias que viene tejiendo entre gallos y medianoche el gobierno y Magnetto.
Párrafo aparte merece destacar que esta alianza ejecutivo-comunicacional les es necesaria para sostenerse hasta que se cumplan los objetivos que buscan:

-La normalización del sentido común que no cuestione la monopolización de un medio de comunicación con más del 60% del mercado.

-Que no haya una respuesta popular al actual proyecto político económico y social. Y que la alternancia no interfiera en sus negocios y siga el status de la pata civil de la última dictadura cívico militar.

En el trayecto, ambos hacen y harán sus negocios. El tiempo dirá qué ocurra con el otro cuando uno de los dos cumpla su objetivo.

La Batalla Comunicacional

El 21 de febrero se celebró el día Internacional de la Lengua Materna.  Contrariamente a los dichos de Macri, que afirmó que todos somos descendientes de europeos, en el sur de nuestro país se dice que la lengua materna es el mapudungun, la lengua mapuche, y significa “habla de la tierra”, su contraposición es el wingkadungun, “habla de los extranjeros”. Algo que tenían claro tanto Rafael Nahuel como Santiago Maldonado.

Recuperar nuestra lengua es recuperar parte de nuestra identidad y cultura; la lucha comunicacional se inscribe en esa lucha cultural también.

La negación de esa lucha solo conduce a la esclavitud y en tiempos de no política, en el seno del Imperio, se debe construir y luchar en su contra por la invención concreta de un primer lugar nuevo en el no lugar que nos ofrece el mundo en lo general y el gobierno en lo particular.

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