#21F Lo que dejó la multitudinaria manifestación

LA UNIDAD SE PUSO EN MARCHA

Por María Quintero
(@mqprensa)

Multitudinaria marcha contra el gobierno de Mauricio Macri.

Contra todos los pronósticos del gobierno y pese a la estigmatización de la marcha opositora que llevaron adelante los medios de comunicación oficialistas, más de 400 mil trabajadorxs le dijeron No al ajuste y a los despidos y reclamaron paritarias libres y sin techo.
Durante las semanas que antecedieron a la convocatoria, el gobierno intentó instalar que la marcha del 21F tenía una connotación individualista porque era solo convocada por Hugo Moyano para defenderse de la embestida judicial. Sin embargo, al gobierno nacional se le hace cada vez más difícil tapar el sol con la mano y pareciera ya no alcanzarle con la palabra de algunxs formadores de opinión. La ciudadanía comenzó a sentir el impacto empírico y cotidiano de aquello que se pronosticaba en la entelequia de los números: Los salarios no alcanzan. Ya quedó demostrado que el resultado de las bajas paritarias del año pasado y el nivel de inflación de 2017 no llegó a cubrir el costo de la canasta básica de las familias argentinas y que destruyó el poder adquisitivo de lxs trabajadorxs. Peor aún es el panorama respecto a la propuesta del gobierno para las paritarias de 2018.

A esta realidad se suma que los despidos a lo largo y ancho del país no cesan y cada cierre de fábrica va dejando pueblos desolados con cientos de familias sin ingresos.
En este marco, el gobierno de Mauricio Macri promueve además la embestida contra todxs lxs dirigentes sindicales, y no sólo contra el líder de camioneros, con el objetivo de generar la mayor desorganización posible, no solo ya de la vida de lxs trabajadorxs sino de las estructuras que los contienen. Con el único objetivo de debilitar a los sindicatos, el gobierno pone en funcionamiento todo el aparato comunicacional y judicial contra aquellxs dirigentes que le dicen que no a la quita de derechos a trabajadores/as. El objetivo es sindicatos débiles, porque con sindicatos débiles es más sencillo negociar paritarias por debajo del 15% y sin cláusula gatillo y una reforma laboral flexibilizadora.

Pero hay algo que el gobierno parece no haber tenido en cuenta, o por lo menos parece haber menospreciado, y es la historia de lucha que tiene el movimiento obrero en nuestro país. Y, paradójicamente, es esa historia de lucha que quiere desaparecer a través de retrocesos en derechos como la reforma laboral la que, justamente, le dio una respuesta en la jornada de ayer. Una respuesta organizada, multitudinaria y en unidad.

Así, Camioneros, Organizaciones marítimas y portuarias del triunviro que conduce Juan Carlos Schmid de la CGT; las dos CTA, Hugo Yasky y Pablo Michelli; Ctera, la CETEP, Roberto Baradel;  Amsafe, Sonia Alesso Sonia Alesso;  la Corriente Federal de los Trabajadores, Sergio Palazzo; Movimientos sociales, La Confederación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu), que integran 22 asociaciones de base; Asociación Gremial de Docentes e Investigadores de la UNR (COAD); Cetep, Médicos bonaerenses de la Cicop, Barrios de Pie, y organizaciones de peronistas, kirchneristas y de izquierda entre otras, salieron a las calles a decirle basta a las políticas de ajuste.
Desde el escenario, los discursos dejaron más que claro el motivo de la convocatoria, matices más y matices menos, el hilo conductor de los discursos, la columna vertebral de la convocatoria de ayer fue, por un lado, ponerle un freno a los atropellos del gobierno: al avasallamiento de derechos laborales, a las persecuciones políticas, a las políticas de desocupación y hambre, a la extorsión mediante las necesidades de lxs que menos tienen, a la persecución y manipulación mediática. Por otro lado, la marcha de ayer fue una clara muestra de organización, de intención de unidad y de apoyo a todxs los sectores con conflictos laborales más allá de sus dirigencias.

Un párrafo aparte merece la diversidad en la unidad que se intentó poner en escena ayer y que fue el fuerte apoyo que los dirigentes expresaron al movimiento de mujeres y al paro internacional de mujeres del 8 de marzo. A pesar de que falta – y muchísimo-, que en una marcha convocada por el gremio camioneros haya sucedido esto, merece la mención. Mérito de la lucha de las mujeres, muestra de que los tiempos exigen que ese gran movimiento comience a ser parte.

La foto final de la jornada de ayer, es que ante estxs cientxs de miles de trabajadorxs se desluce la estrategia de ninguneo al verdadero reclamo de los medios oficialistas y la estrategia de convencer a la opinión pública de que la marcha era a favor de Hugo Moyano. Cuando son cientxs de miles no existe la operación mediática – como la que quiso armar A24 y su explicita orden a los camarógrafos de exteriores de sólo filmar camioneros tomando vino o cerveza- que pueda ocultar el descontento social.

Nos queda por averiguar cuánto de este mensaje atravesó los oídos de un gobierno que padece de sordera grave frente a los reclamos populares y cuánto atravesó los oídos de aquellxs dirigentes que aún hoy, con ya dos años de profundización de la crisis social, económica y laboral, siguen mirando para el costado en pos de mantener un “dialogo” con el gobierno. Un dialogo que, hasta el momento, es tan inconducente (para los intereses del conjunto de lxs trabajadores y no de las individualidades) como lo es siempre un diálogo entre sordos.

OTRAS NOTAS