El consenso básico del Gobierno Nacional

REFORMAS SOCIALES Y ECONOMICAS Y AUSTERIDAD PARA SIEMPRE

Por María Quintero

Mauricio Macri anunció esta tarde en el Centro Cultural Kirchner cuál es el país que se viene una vez implementadas las reformas que llevará adelante. Cambiemos busca sentar las bases de un país que olvide y deje atrás cualquier pasado de conquista de derechos.

En un auditorio que albergaba gobernadores, empresarios y la cúpula de la CGT comenzó el recitado de un discurso en su mayor parte cargado de mensajes de paz y amor, que intentó tener un eje central y una justificación a las políticas venideras en la disminución de la pobreza. Sin embargo, los puntos más importantes que intentaron camuflar en el pedido de colaboración por el bien del país, fueron las reformas: reforma fiscal y previsional, reforma  laboral y la llamada reforma de calidad institucional que alberga una reforma electoral y de organización de partidos políticos como así también aún más achique en el gasto público que incluirá nuevos despidos.

El Presidente de la Nación justificó todo lo que vendrá en el resultado de las elecciones: “Hace un par de semanas, los argentinos decidimos profundizar la transformación que empezamos juntos”. Además, si bien trató de mostrar que cada reforma será consensuada con los sectores pertinentes a cada una, también dejó  claro que en el transcurso de la semana enviarán las propuestas del gobierno para que sean aprobadas. “Creo en la necesidad de pensar una agenda de reforma permanente”. En este sentido agregó: “Tenemos que empezar un conversación adulta y honesta sobre nuestro sistema de jubilaciones y pensiones, sabemos que nuestro sistema previsional no es sustentable”. “La próxima semana vamos a convocar a la  Comisión de Previsión y Seguridad Social,  formada a través de la ley de Reparación histórica para que presente algunas propuestas para la reforma del sistema previsional. Pero mientras esas propuestas estén listas, el gobierno presentará algunas otras “propuestas” para la transición”.
Es decir que el gobierno hará primero las reformas que le parezcan y luego, en aquello que aún quede (si es que queda) por reformar participarán el resto de la pluralidad voces a las que dicen llamarán para el debate.

Las tres reformas

Respecto a la Reforma tributaria aseguró que la que tenemos “castiga a los que dan empleo formal”, y corroboró con esta declaración la intención de continuar con la quita a las grandes empresas.

En cuanto a la reforma laboral, habló de nuevas formas de contratación, de combatir los “excesos” en los juicios laborales y volvió a arremeter contra los abogados laboralistas y acusarlos de “la mafia de los juicios laborales”. Pidió que las provincias aprueben la nueva ley de ART que hasta ahora solo aprobó Córdoba y Ciudad de Buenos Aires, dos distritos con mayoría de Cambiemos y aliados.

En el eje de la llamada Reforma de calidad institucional hizo hincapié en el caballito de batalla de la Corrupción y apuntó nuevamente contras los empleados estatales. Habló de los empleados como Estafas. Puso el foco justamente en los empleados del poder judicial que se incluyeron en la nómina de empleados durante los últimos 10 años y en los de la Biblioteca del Congreso de la nación. También arremetió contra las Universidades y los docentes y personal administrativo de las mismas. Dijo que las Instituciones educativas deben redistribuir sus recursos y achicar el gasto público.

Con la impunidad que, el gobierno, está convencido le da el resultado electoral se dio hasta el gusto de lanzar una amenaza a todos los presentes (y aquellxs que no estén de acuerdo con las políticas que se avecinan): “Si no hay consenso básico no habrá sustentabilidad pública, ni inversiones, ni productividad, ni seguridad jurídica”.

El discurso paradojal

Mauricio Macri habló de los que se apropian y abusan del poder y de “una cultura que celebra la avivada”.  Esto lo dijo el mismo presidente que intentó condonarse una deuda de su propia empresa con el Estado, como lo fue el caso bochornoso de Correo Argentino. “No podemos seguir creyendo que podemos seguir viviendo sólo con lo nuestro, tenemos que convertirnos en un país importador”, dijo quien abrió las importaciones desmedidamente lo cual provocó el cierre de fábricas y Pymes que exportaban y daban trabajo. “¿Qué madre o qué padre quiere dejar a sus hijos deudas y problemas?, se preguntó el Presidente, quien este año endeudó al país por 100 años y llevó al país en 2 años de gobierno a contraer la deuda más grande de su historia.  “Hay que rechazar todo tipo de violencia y buscar el diálogo y la paz”, decía Mauricio Macri dentro del CCK mientras afuera montaba un desmedido operativo policial para impedir que se acercaran manifestantes de organizaciones sociales que reclamaban en oposición a las medidas del gobierno.

El Cambio que quiere ser para siempre

Para finalizar aseguró que hay demasiadas obras sociales y demasiados sindicatos, que los partidos políticos y cómo se organizan las elecciones quedaron en el pasado. “Tenemos que trazar una línea de austeridad para lo que viene”, sentenció.
Para siempre, fue la frase con más énfasis en el discurso. “Somos la generación que está cambiando la Argentina para siempre”, repitió para que no quedasen dudas de que el cambio que quieren llevar adelante no dejará la remota posibilidad de que algún gobierno popular, en algún futuro, pueda llevar adelante un modelo de país más democrático, inclusivo y justo. “Queremos desafiar el dogma melancólico y desesperanzado que cree que lo mejor sucedió en la pasado”, remarcó.

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