Piden investigar los calabozos que se encuentran en el sótano del edificio

CERRAR EL INSTITUTO ANTÁRTICO: DEMOLER LA HISTORIA

Por Equipo Periodístico de PPV

El Edificio de las sedes históricas del Instituto Antártico ‘Coronel Hernán Pujato’ y de la Dirección Nacional del Antártico, ubicado en la calle Cerrito 1248 en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ha sido vaciado y aún no queda claro si será vendido o demolido, mediante la autorización del Poder Ejecutivo nacional quien promulgó el decreto 952/2016 que pone a la venta 17 edificios, uno de ellos es la sede histórica del Instituto Antártico Argentino y a su vez de la Dirección Nacional del Antártico.

El Instituto Antártico Argentino fue creado en 1951 y representa la Historia Antártica Nacional y es una entidad de carácter único en el mundo, tanto por ser pionera como entidad específica dedicada al estudio del Continente Antártico, como por contar desde su inicio con un plantel científico-técnico de planta permanente, especializada en dicha actividad.

Sin embargo, hay otro dato también muy importante por el cual la venta o, peor aún, la demolición del edificio tendrían serías consecuencias para la reconstrucción de la historia de nuestro de país. En el sótano del inmueble de Cerrito 1248 funcionan hoy como depósitos cuartos con barrotes y grilletes que habrían funcionado como calabozos, y que ameritan una investigación más profunda sobre para qué fueron utilizados y en qué momento de la historia.

Además, otra de las presunciones es que los mismos además estarían conectados con túneles que conectan el edificio con el de la ex SIDE. La principal preocupación de quienes ven desaparecer el edificio y es que se pierda la posibilidad de realizar una investigación sobre su funcionamiento durante la dictadura cívico militar del 76’. Un dato no menor es que es que este Museo ha dependido del Ministerio de Defensa hasta el año 2004.

La Comisión de Educación y Cultura del senado ha enviado un proyecto de ley para declarar al edificio como Monumento Histórico Nacional en el que argumentan la importancia no sólo de la historia antártica que posee el lugar sino la importancia de conservarlo para realizar una investigación sobre justamente estos calabozos: “Los calabozos con sus barrotes y grilletes no deben ser borrados de la historia sin una investigación adecuada de para qué fueron utilizados dichos calabozos, teniendo en cuenta que en el lugar, se encontrarían pruebas y testigos de la existencia de dichas celdas”, argumenta el proyecto.

En el edificio se encuentra la Biblioteca del Instituto Antártico Argentino, el Museo Antártico, una Mapoteca Antártica, el Laboratorio de Electrónica, Geofísica, la Imprenta Institucional y material de cada área que en forma temporal está extendido en otra repartición.

 

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