Entrevista a Claudio Gabis

SIEMPRE MILITÉ EN EL ROCK 

Por Javier Tucci

El guitarrista del mítico trio Manal, compositor, pedagogo y pionero del blues y rock estuvo de gira en Argentina en un recorrido federal que lo llevó a dar más de 30 shows, entre conciertos, clínicas y talleres. PPV dialogó con él sobre su paso por el rock argento, su vida en Madrid, amigos, el nuevo festival BA. Rock y hasta del presente político argentino.

Desde su grabación de la guitarra de Diana Divaga para la primer formación de Los Abuelos de la Nada, los happenings del Instituto Di Tella con su banda Bubblin Awe, pasando por el trío Manal o La Pesada del Rock, como así por sus dotes de enseñar a estirar las cuerdas al estilo bluesman- tanto a Pappo como a otros cuantos más-, Claudio Gabis se ha transformado en “el violero “del rock and blues argentino más reconocido del planeta. Y si bien estos laureles son los que cualquiera pudiera presentar para ser “pulenta pulenta”, él te entra desde la sencillez y la docencia. Es una especie de orientador o guía, ya sea desde sus simples palabras de cobijo como desde las clínicas de blues desperdigadas por todo el viejo continente y más allá… Como así también desde las publicaciones especializadas en la enseñanza de la música moderna.

Me encuentro con un tipo de 68 pirulos, seis años mayor que mi viejo que es un fanático total de Manal, esa banda fundacional del rock en castellano. Ahí está, sentado junto a mí en un bar de Caballito, cansado de su gira por el noroeste, pero entero para dialogar un rato sobre su novena gira consecutiva y de otras yerbas. Ahí está y lo observo atravesado por una actitud tanguera y clásica, de un talento musical que mezcla destrezas afroamericanas entre el blues y el jazz. Trato de acomodarme teniendo bien presente que estoy frente a uno de los pocos argentinos que toca como un negro salido de las races music del Rythm and Blues.

 

¿Qué te pasa cuando aterrizás y yirás por Buenos Aires?

Una sensación de recuerdos, conflicto de la asociación de familiaridad y la no existencia de lo que era; reencuentro con amigos, con situaciones en general agradables y una sensación de turista, el sentir que ya no pertenezco tanto como alguna vez.

Lo tenés totalmente asumido… ¿te costó?

Sí, claro… pero llevo viviendo fuera de la Argentina hace más de 42 años. Primero me fui a Brasil donde estuve 13 años (un año en el medio estuve en Estados Unidos) y ya llevo 28 años viviendo en España. No es que lo tenga asumido, es así, ya no vivo aquí.

A un post de Facebook que anuncia una fecha tuya en Argentina lo acompañás con una frase que es “La Autogestión y la Independencia de los artistas es posible”, ¿ese fue y es tu camino dentro de la música?

Sin duda…no sé si fue, pero lo es ahora. En realidad no es que me autogestioné, pero de alguna manera siempre fui independiente

¿Conocés el proyecto que lleva adelante el INAMU, que se desprende de la Ley de la Música en Argentina? ¿Participaste alguna vez de algún proyecto como tal, sea acá o en España?

Sí, lo conozco por supuesto, estuve hace unos días reunido con Boris, he seguido el camino de construcción del INAMU y hasta me entregaron el otro día los derechos de una obra mía en el marco de lo que es el catálogo de Music Hall.

De repente suena el teléfono de Claudio… recién ahí pude sentir el bullicio del bar donde estábamos charlando, donde la gente que toma su cafecito o lee el diario ni sabe quién es el hombre canoso que se encuentra a mi lado. Continuemos…

Creo que no hay que hacer una distinción entre músicos independientes y los que no lo son, porque es una trampa del mercado. La producción independiente existe y funciona, a veces funciona muy bien pero también de esa manera el mercado se ha sacado de encima la responsabilidad de participar de la cultura, es decir, aparentemente las discográficas lo que hacen es producir lo que vende o lo que saben que va a vender, y con eso se quitan de encima el compromiso que tenían en otras épocas de construir la carrera de artistas o un producto artístico. Se ha producido una enorme brecha entre lo que es la producción independiente que es una especie de faja baja, en el medio no hay nada y después viene el gran mercado.

Por supuesto, los medios tecnológicos y la evolución que ha tenido la difusión y todo lo demás permiten que un montón de cosas se conozcan y algunas de ellas tengan éxito. Y volviendo al INAMU, que me parece un proyecto genial, también ha aislado, hasta más que antes te diría, al nivel creativo que es lo que aún no se dio.

¡Mirá que el INAMU tiene sedes regionales que laburan constantemente con las bandas y se han logrado muchísimas cosas como poder grabar, cuadernillos de formación musical, escenarios gratuitos y demás derechos!

Sí, por supuesto que ayuda, pero en lo que estuve recorriendo en estos últimos tres años, que coinciden con la creación del INAMU, no veo que en este corto plazo haya provocado una modificación de la cosa. No creo que con ese solo proyecto se modifique el hermetismo que hay detrás de la música, que no es otra cosa que el mercado destinado a vender y nada más.

¿Y qué propondrías?

No sé, no tengo soluciones para eso…

¿Era impensado en los ’70 un proyecto como el INAMU, o se daba de otra manera?

Lo que pasa es que en esa época la cultura estaba de moda. La cultura se puso de moda a mediados de los ’60 y se produjo ese fenómeno en el cual el mercado se dio cuenta de que lo bueno, lo sofisticado, lo creativo, vanguardista y joven era lo que vendía. Lo mismo pasó cuando surgieron Almendra y Manal, Miguel Abuelo, Moris y Los Gatos, el mercado se dio cuenta que había algo por lo que la gente apostaba o quería, y tuvieron que atentar, de bastante mala gana, venderlo, comercializarlo de una manera que no sabían hacer, porque no tenían ni idea de cómo se producía.

¿Y la regla era cantar en inglés hasta que llegó Jorge Álvarez con Mandioca?

¡La regla era cantar en inglés hasta que vinimos nosotros con Manal! También hay que decir que la madre de los chicos -Mandioca- era Pedro Pujó, Javier Arroyuelo y Rafael López Sánchez, quienes convencieron a Jorge Álvarez (Pareja de Pedro Pujó) que la revolución no sólo venía por el lado del marxismo leninismo y los movimientos armados, sino que había otra revolución. Y Mandioca surge como anexo complementario o como la pata intelectual y empresarial que sirvió para que todo ese movimiento artístico cobre vida, a través de la mutua cooperación. No fue Jorge Álvarez el que impuso lo de cantar en castellano, ni Mandioca, sino  Manal y Almendra.

¿Qué es ser pedagogo musical y qué proyectos fueron o son los que más te caracterizan como tal?

Ser pedagogo musical, al igual que el pedagogo de cualquier rama artística, es ser el eterno maestro que, llegado a un determinado punto de su vida-a mi pasó siendo muy joven o ya mayorcito-, es requerido por otros artistas, les enseña lo que sabe y se siente con capacidad para hacerlo, y es suficientemente generoso como para contar sus secretos.

¿Y eso te pasó también a finales de los ’60, sin haber pasado por el estudio?

¡Totalmente! En un determinado momento yo era el único que tocaba un estilo de guitarra asociado al blues, diría que era el inicio de la guitarra eléctrica moderna. Y además era el único que estaba dispuesto a enseñar a tocarlo. Aclaro que yo ni sabía si estaba preparado o no para enseñar, pero fueron viniendo a verme primero los hermanos Makaroff y ahí descubrí que no me costaba y disfrutaba enseñar y que a ellos les gustaba cómo enseñaba. Y ahí me di cuenta que también la enseñanza me podía permitir sobrevivir y que, además, complementaba mis otras actividades como músico, así que empecé a dedicarle una gran parte del tiempo a eso. Fue así que me fui perfeccionando como pedagogo y luego, hacia el ’76 -terrible año-, me fui a perfeccionar al Berklee College of Music de Bostón (Estados Unidos), lo que me permitió dotarme de ciertas cuestiones teóricas que yo no tenía, con lo cual no sólo pude seguir enseñando sino que pude encarar años el escribir libros o penetrar en un terreno de la pedagogía más serio y complejo.

¿Alguna recomendación pedagógica para lxs músicos?

¡ESTUDIAR! Ante todo descuento que un músico tiene que tener pasión por lo que hace y tiene que tener talento: “lo que natura non da, salamanca non presta”. Debe haber un equilibrio entre lo intelectual y lo físico también, porque en la música hay un entrenamiento mecánico y un desarrollo de las habilidades físicas, que involucra también al aspecto intelectual. Lo que recomiendo es una dedicación full time… aquel que pregunta cuántas horas hay que estudiar le contesto “TODO EL DÍA”. Para salir adelante con una profesión que implica el desarrollo de habilidades de tipo motriz físico, hay que tener una dedicación permanente, porque ningún desarrollo de esta índole se logra con dos horas diarias. Esa dedicación se parece, o quizá supera, al amor, sobreentendiendo ese amor como el amor entre personas. La pasión por el arte o por una profesión es un amor por algo que uno hace… amar a lo que uno puede crear o ejercer, que implica en muchos casos una dedicación a la gente a la que va dirigida. En ese sentido, creo que ese tipo de amor supera al concepto del amor entre personas, porque a veces significa una dedicación obsesiva y casi delirante y una incondicionalidad y perpetuidad que no suele existir en el amor entre personas.

Luego de 35 años vuelve el BA Rock. ¿Cómo crees que será dicho retorno, teniendo en cuenta el contexto atiborrado de mega festivales importados?

Creo que va a ser buenísimo, porque el BA Rock tiene una connotación diferente, en la medida en que se ubique en una posición más romántica y menos comprometida con el mercado, porque el BA Rock sitúa en el terreno de la cultura, eso es lo que era, por eso en aquel momento nos considerábamos la contracultura. Puede llenar un espacio que no lo hacen estos festivales internacionales. Sé que esa es la idea de Daniel Ripoll, incrementada por su conciencia sobre la inserción irrevocable de la música en general que es la propia y autóctona. En base a los muestreos de público que he recogido en estos dos o tres últimos años a lo ancho y largo del país, no me cabe la menor duda que quiere este tipo de festivales. Hay mucha gente que no quiere que les den basura.

Teniendo en cuenta que estuviste girando a lo largo y ancho del país durante dos meses, ¿cómo ves lo que se vive aquí desde que asumió el Presidente Mauricio Macri, entre ajuste, desocupación y endeudamiento? ¿Qué sensación te llevás a España?

¡Que va muy mal! Te voy a contar una anécdota que no responde directamente a tu pregunta pero que ladea. Le escribo un mail hace cuatro meses a una persona que colabora en el armado de esta red de actuaciones en el país. Le digo: “mirá voy en tal fecha, me gustaría bla bla bla”, y me contesta: “qué bueno que venís, pero mirá que este año las cosas están muy difíciles”. Entonces recorro los mails que le estuve enviando durante los últimos tres o cuatro años y observé que todos los años me contestaba lo mismo.

¿Entonces para algunas personas la cosa viene difícil hace rato?

Esto se parece a la respuesta francesa de cuando le preguntas a un francés cómo le va, y él te dice ‘¡Pa mal!’. Pero es verdad que está muy difícil…ESTÁ DIFICIL, ESTÁ DIFICIL. Lo vi en lo que respecta a lo gastronómico, la inflación creció aún más. Una vez que salís de los cinturones urbanos principales te encontrás con las mismas carencias de siempre, la falta de comunicación, la falta de buenos caminos, las obras con los sucesivos carteles que llevan casi décadas y que nunca fueron hechas o terminadas.

Y puntualmente ¿cuál es tu opinión sobre ésta tendencia actual que gobierna sólo para unos pocos?

Volvió a gobernar la derecha, tenemos un país que viene de una tradición conservadora eterna que nunca resulta. Ni los gobiernos populares, en general el Peronismo, pudo con ellos. Hay un país inalienable, imposible de modificar.

Y yéndonos a los años anteriores, hacia la otra tendencia, ¿veías algunas mejoras en el país?

Veía ilusión, lo que pasa es que el entusiasmo crea una motricidad social y un movimiento que inevitablemente conduce a la organización del pueblo, pero creo que éste -por lo que viene haciendo el gobierno actual- no es el camino. No estaba tan de acuerdo con el gobierno de Cristina porque creo que tampoco ese era el camino.

¿Por qué pensás que el modelo que propuso el Kirchnerismo tampoco era el camino?

Porque este país necesita otra cosa, sin divisiones ni desmembramiento del tejido social, sin el enfrentamiento futbolístico aplicado a la política, es decir yo no veía que estuvieran en el mejor camino, pero ahora está peor la cosa.

¿Y cuál es el mejor camino para nuestro pueblo?

No sé, yo me he ido hace mucho tiempo de aquí…

¿Pero podés rescatar algunas cosas positivas del modelo Kirchnerista?

Casi a todos los modelos les podés rescatar cosas positivas.

¿Al actual liderado por estos empresarios en el poder también?

No sé, eso hay que palparlo, hay que ir al mercado, hay que ganarse la vida aquí…

¿Y cómo vivís la crisis que atraviesa España desde 2008/09, situación muy diferente a las crisis que se palpan aquí en Argentina o en América Latina, teniendo en cuenta que afectan sólo a las clases medias?

La vivo con preocupación, habiendo tenido que reducir muchísimo los gastos y ver cómo en mi familia han tenido que apretarse el cinturón.

Y volvemos otra vez a lo que genera el mercado, ¿no?

Y sí, porque lo que se da es una lucha a nivel mundial…Escuchame, quién es Trump… ¡Un empresario que ha tomado el poder!

¿Macri también no?

¡Sí claro! Y si seguís analizando a nivel planetario vas a ver a muchos en ese lugar y, si aparentemente son políticos, la mayoría representa a los mercados y están gobernados por los mercados o, mejor dicho, condicionados por el mercado. Ahora vos me preguntás sobre el gobierno anterior y yo te contesto que no estaba de acuerdo con un montón de cosas, que por ahí no se iba… Y ahora, con este gobierno, también te digo que por acá no se va, pero estamos peor que antes porque, entre otras cosas, se ha vuelto a crear una DESILUSIÓN, se ha vuelto a generar la no confianza, la no perspectiva que conduce al excesivo individualismo, al sálvese quien pueda. Por lo menos la gente que estaba de acuerdo con el modelo kirchnerista contaba con una efervescencia que obvio siempre sirve… pero también es verdad que este país no necesita aspirinas sino una operación de cirugía mayor a pecho abierto con la ilusión de que dentro de dos o tres generaciones pueda comenzar a existir otro país. De alguna manera u otra, veo el círculo vicioso representado en la vuelta del conservadurismo. Perón, que conocía más que nadie este país, decía que Argentina se salva porque todo lo que se roba durante el día, crece de noche, y lo decía hace sesentipico de años atrás, y eso no cambió. Y la clase media argentina siempre ha sido nefasta… he visto a gente de mi familia inclusive, cercanas al Socialismo, apoyar los golpes militares sin ningún tipo de prejuicio y considerando que era eso lo que se tenía que hacer.

¿Alguna vez te alineaste ideológicamente a un partido?

No, pero si me tengo que definir de alguna manera me siento de izquierda, pero nunca milité en un partido, yo siempre milité en el rock y en el distanciamiento de las ideologías convencionales, o sea de aquellas que no solucionan las cosas.

Pensando en aquellos fragmentos del BA Rock del ’72 que quedaron inmortalizados en la peli Rock hasta que se ponga el sol, en los que aparecés tocando el raga mientras imágenes del Napalm en Vietnam, la bomba atómica, etc. contextualizan aquella época… ¿Qué imágenes utilizarías para contextualizar el mundo actual?

¡Imágenes muy parecidas! Tendríamos que usar la súper bomba de Trump, la guerra en Siria, los atentados en todo el mundo (Damasco, Bagdad, El Cairo, Malí y en toda Europa).

No ha cambiado mucho la historia…

¡No! Por eso te digo que no se puede analizar el proceso argentino sin mirar afuera. Esa falsa mirada que se generan desde los medios, donde para encontrar lo que pasa en el mundo tenés que dar vuelta varias páginas del diario hace que la gente piense que esto es diferente al resto, y resulta que deberíamos analizar el fenómeno de manera global. Para empezar, ningún gobierno se instala en ningún país del tercer mundo, o como le quieras llamar, si no está solventado por el resto del mundo.

Y el resto del mundo está solventado por una maquinaria que vendrían a ser los medios masivos de comunicación, el sistema financiero, el tráfico de armas, etc…

¡Claro! Está en todas partes, en la boleta de teléfono que pagás, en la internet que usás, en Spotify, en el google, en las noticias que recibís en Facebook, etc.

¿Y esas herramientas de la globalización como Facebook, pueden transformarse en usos contraculturales?

En este Orwell, Huxley o Bradbury es lo que sueño, porque por ejemplo en mis conciertos digo que estamos a tiempo de cambiar el mundo y la gente me aplaude.

¿Existe un mundo feliz?

El mundo feliz ya existe, es éste que nos están dando. No es exactamente esa felicidad que se idealiza, porque obvio que a nuestro alrededor hay hambre y guerras, no es el mundo pacificado de Huxley donde a los tipos que se rebelan contra el sistema los recibían casi cordialmente y les pedían que elijan a qué isla quisieran ir…

En los setenta formaste parte de La Pesada del Rock, un proyecto colectivo que trabajaba codo a codo por el otro. Fue así que tanto vos como Alejandro Medina, Kubero Díaz y Pinchevsky grabaron sus discos con la participación de cada uno de los integrantes de esa gran familia, ¿conocés otro proyecto como aquel?

Todos teníamos contratos con grandes discográficas pero contábamos con una libertad que ahora no existe, proveniente de saber que las discográficas no sabían manejar lo que hacíamos, ni vender, ni hacer las tapas, ni producirlo.

No he conocido otro y no sé si existen. La Pesada era un proyecto que no era independiente y que se logró por nuestra inteligencia y por un descuido del sistema.

¿Qué bandas argentinas de blues, rock o jazz estás escuchando?

Ninguna

¿Te puedo recomendar una?

¡Claro!

Existe una banda que por momentos suena manalezca, que se hace eco de lo urbano, sobre todo en su tercer álbum recién salido, que se llama Los Espíritus.

Sí, me nombraron mucho a Los Espíritus y también me dijeron que es muy manalezca…

¿Y qué escuchás en la actualidad?

No me dedico a escuchar

¿Pero no intentás descubrir sonidos o sentidos musicales nuevos?

Sólo escucho para entretenerme o en función de mi programa de blues

Tu programa de radio se llama La Cofradía del Blues, la banda con la que Giraste en la patagonia se llama La Cofradía del sur… ¿Qué hay dentro de la Cofradía en vos?

Hay un proyecto que implica complicidad y amistad, una complicidad delictiva te diría, porque sabemos que estamos haciendo algo que está fuera de la ley del mercado

¿Qué te llevás de esta novena gira consecutiva que diste a lo largo y ancho del país?

Mucha riqueza paisajística, que es lo que más me gusta, me encanta viajar; el conocimiento de un montón de magníficos músicos como por ejemplo una banda de Corrientes que se llama Silencio Blues Trío que son de lo mejor que hay en el país; me he encontrado con un público rockero en Formosa insospechado; me he encontrado también con el problema de las comunicaciones… es muy difícil viajar, no está para nada articulado el viaje en este país. Para moverte de un lugar a otro es un drama, querés ir de Olavarría a Santa Rosa y tenés que tomarte cuatro transportes diferentes durante todo el día, y si no hubiera estado en coche no hubiera podido hacerlo. Me llevo la sensación de que hay una necesidad del público de que le den cosas mejores.

¿A qué te referís?

A que le den mejor música, a que habiliten el acceso a esa música que está en el nivel más bajo y que dentro de ella hay cosas muy creativas, muy valiosas e interesantes.

¿No alcanza con el INAMU?

No me cabe la menor duda que no. El INAMU es un gran avance, una institucionalización y una necesidad enorme de que haya gente con una mentalidad como la que tiene Boris de cambiar las cosas, pero no alcanza porque nunca vas a tener la guita necesaria para poder solventar la cantidad de proyectos que lo merecen, y porque todavía no tiene el poder para crear un circuito nacional que permita la presentación y el florecimiento de músicos.

Se frustró el encuentro 2017 con Manal…

Sí, lo canceló la productora

¿Se han hablado con Alejandro y Javier?

¡No tenemos comunicación! Esto sucede claramente porque no hay interés de juntarnos. Yo traté de acercarme, no sé si ellos habrán hecho lo mismo. Alejandro seguro que sí, pero creo que estamos cómodos así y que el encuentro resulta algo incómodo. 

Gabis estuvo ruteando durante el mes de mayo y junio en la novena gira federal consecutiva junto a La Cofradía del Sur – en el tramo patagónico-, banda conformada por Maximiliano Román, Ale Sandoval, Gustavo Daniel Giannini, Tomás Stancatti y Julián Cabaça Fabiani junto a otras bandas y músicos de todo el país.

Para escuchar

Claudio Gabis y La Pesada: https://open.spotify.com/album/3JqMC78IyrnBH5m06eFo98

Claudio Gabis: https://open.spotify.com/album/6KC4KRa850suNGsyjx02hp

Manal: https://open.spotify.com/album/7oiFmMT7FTPhXT81uUFeQY

B.A.Rock ’72:

 

Claudio Gabis & Charly García Jugo de tomate Frío Convocatoria 1996: 

 

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