UNA MUJER MUERE CADA 18 HORAS EN ARGENTINA

Este 3 de junio volvemos a las calles a gritar: Ni Una Menos.

Por Sol Santalucía
Fotografía: Revista PPV

A partir del femicidio de Chiara Páez, de catorce años, en Ruffino, Santa Fé, en manos de su novio, nace la convocatoria del Ni Una Menos. Periodistas, activistas, artistas, partidos y organizaciones políticas se reunieron el 3 de junio de 2015 en un unánime grito contra la violencia machista.
El femicidio es la forma más extrema de esa violencia y atraviesa todas las clases sociales, credos e ideologías. Además, es una categoría política, es la palabra que denuncia el modo en que la sociedad vuelve natural la violencia machista.
El Ni Una Menos surge de la necesidad de poner un freno a los femicidios en Argentina. En 2015 se registraron 286 femicidios dejando sin madre a 214 niñas y niños. Un saldo mayor que en 2014, que fueron 277 las mujeres asesinadas en casos de violencia de género.
La segunda marcha del Ni Una Menos fue el 3 de junio de 2016 y la tercera fue necesaria el 19 de octubre de 2016. ¿Por qué necesaria? Porque durante este año, la Casa del Encuentro registró en un informe oficial 290 casos de femicidios en todo el país, dejando a 401 hijos sin sus madres (242 de ellos menores de edad).
Y llegamos al 2017: Una mujer fue víctima de femicidio cada 25 horas en el país entre el 1 de enero y el 27 de abril de 2017, lapso en el que se perpetraron en total 111 crímenes contra las mujeres. Actualmente, se registra un femicidio cada 18 horas.
Entonces, la repregunta que nos tiene a todes discutiendo: ¿Nuestro accionar en contra de la violencia machista conlleva una reacción de los femicidas? o ¿Hay mayor visibilización de los casos con influencia de los medios de comunicación que han puesto el tema en agenda y de las redes sociales que inmediatamente comparten la información de cualquier parte del país?
En Argentina, el Estado es complice tanto como los femicidas ya que no existe un registro oficial de femicidios, sólo contamos con los informes de la Organización No Gubernamental Casa del Encuentro.
En 2009 y por amplia mayoría (con 174 votos afirmativos y 3 abstenciones), el Congreso nacional aprobó la Ley de Protección Integral de las Mujeres, Ley Nº 26.485, un paso importante en la lucha contra la violencia machista. Sin embargo, todavía está pendiente la reglamentación de algunos artículos, incluido el Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres.
Otro accionar ineficiente del Estado cómplice es que actualmente las líneas telefónicas y oficinas especializadas para orientar y asistir a las víctimas que sufren violencia machista no alcanzan si no son acompañadas de políticas integrales y de presupuestos para mantenerlas en funcionamiento.
Los medios de comunicación también somos responsables: el tratamiento, la repetición de imágenes y palabras sin perspectiva de género, la invasión de la intimidad de las víctimas y la insistencia en revelar detalles de los femicidios contribuyen a naturalizar los casos y ayudar a su reproducción.
Por todo esto salimos a las calles nuevamente. También por Higui, lesbiana, presa por defenderse de sus violadores. Por Milagros Salas, presa política, por mujer, colla y pobre. Por Micaela García, Aracelli Fulles, Sandra Ayala Gamboa, por todas y cada uno de los nombres que quedan en una lista, en una estadística, en una marcha, en UNA MÁS a la que le arrebatan la vida. Por eso, gritamos NI UNA MENOS, VIVAS NOS QUEREMOS, porque no queremos NI UNA MÁS muerta por ser mujer.
Este sábado 03 de junio en las principales plazas, en más de 80 ciudades del país y en otras partes del mundo nos encontramos para visibilizar y gritar Ni Una Menos.

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