Por qué el gobierno quitó el Ahora 12.  Quiénes ganan y quiénes pierden con esta medida.

 

PRECIOS E IDEOLOGÍAS TRANSPARENTES


Por Ignacio Vila – Centro de Economía Política Argentina (CEPA)
 

 “A Lajente no le importa el precio contado sino las cuotas, por eso va a Chile a comprar electro, donde es en cuotas “sin interés”. Ah, no”. Aseguró, en tono irónico el Vicepresidente del Banco Nación, Lucas Llach, en su cuenta personal de la red social Twitter, fijando su postura sobre el programa Precios Transparentes, que eliminó los planes de pagos en cuotas sin intereses.

La Subsecretaria de Turismo de Chile, Javiera Montes, declaró que en la temporada de 2017 se espera que viajen a Chile unos 3,7 millones de argentinos, cerca de un 30% más que durante el 2016. Entre el 2015 y el 2016, sin embargo, el aumento había sido del 45% Sin dudas, para los chilenos, este ingreso de argentinos representa una importantísima fuente de ingresos para el país, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de un país de unos 18 millones de habitantes.

En el caso de Argentina, este “éxodo” hacia Chile lo hace menos del 10% de la población. Y, naturalmente, no se trata solamente de turistas, sino que dentro de ese número de viajantes se encuentran algunos que viajan por trabajo, por motivos familiares, etc.

En fin, el economista deja claro, de manera consciente o inconsciente, en quiénes piensa este gobierno al momento de diseñar y ejecutar políticas públicas. Se trata de beneficiar a menos del 10% de la sociedad. El grueso de la población Argentina, de la clase trabajadora con ingresos bajos y medios, ha venido utilizando sistemáticamente el “Ahora 12” para poder acceder a electrodomésticos que, en la mayoría de los casos, no podría haber pagado al contado. Como se puede ver en estos días, luego de la eliminación del Ahora 12, los precios “al contado” no bajaron y el costo de pagar los productos en cuotas subió fuertemente. La opción que propone Llach para superar esta problemática, sería viajar a Chile. En el mismo sentido, el economista Martín Tetaz, aseguró que la gente podría ahorrar durante todo este año y pagar el precio al contado del producto “un años después”. Claro, tal vez no tuvo en cuenta que si una familia necesita, por ejemplo, una heladera, no puede esperar un año.

Más allá de las exóticas explicaciones de los economistas defensores de las políticas del actual gobierno, es interesante pensar quién gana con esta medida. Como bien explicaba el economista Carlos Heller días atrás en su columna del programa radial Marca de Radio, los comerciantes que vendían a través del Ahora 12, en realidad vendían casi al contado, ya que recibían el dinero de la venta unas 48 horas después de la misma. Es cierto que no recibían el monto completo, sino que se les descontaban los costos de la financiación de la venta.

Este último punto es del cual se toma el gobierno para explicar la medida. Cuando un comercio ofrecía un producto, por ejemplo a $100, y el consumidor pagaba el mismo precio pagando al contado o hasta en 12 cuotas sin intereses, había una suerte de “trampa”. Cuando el comercio vendía un producto a $100 en 12 cuotas, no recibía los $100, sino que le descontaban el costo del financiamiento. Recibía aproximadamente unos $80. O sea, recibían $80 si vendían en cuotas y $100 si vendían al contado. Es decir, para poder ofrecer al público el mismo precio al contado que en cuotas, el comerciante tenía que “inflar” el precio al contado para compensar el descuento financiero que le realizaban cuando vendía en cuotas. Con los “Precios Transparentes” el gobierno argumentó que buscaba hacer bajar el precio al contado y “sincerar” los costos de la financiación.
Pero la realidad oligopolizada y desregulada de la economía nacional vuelve a mostrar que los precios nunca bajan,
que las grandes cadenas comercializadoras de electrodomésticos cuentan cada vez con mayores libertades para importar productos de los lugares más baratos del mundo, y que los bancos que financian las operatorias en cuotas, son sin lugar a dudas, los grandes ganadores del “siceramiento” que obtuvimos con los nuevos “Precios Transparentes”.

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