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Entrevista a Leopoldo Moreau, 70 años, periodista y político argentino.

 

“PRETENDEN DESTRUIR LOS SÍMBOLOS DE UNA ETAPA
QUE LE DIO A LA ARGENTINA AUTONOMÍA COMO PAÍS”

 

Fue dirigente de la Unión Cívica Radical. Ha construido gran parte de su proyecto político de la mano de Raúl Alfonsín. Co-autor del Manifiesto Fundacional del Movimiento de Renovación y Cambio de 1972 y uno de los fundadores de la corriente universitaria Franja Morada. En el año 2001, el diario La Nación lo tilda de “radical rebelde y detractor de De la Rúa”. Termina desprendiéndose definitivamente  del radicalismo años más tarde por considerar un corrimiento a la derecha que no toleró. Encontró su lugar dentro del Frente para la Victoria desde donde hoy seguirá militando como lo ha hecho toda su vida. Relata cómo vivió el retorno de Cristina Fernández y explica por qué si hubiere una sentencia en la causa del “Dólar Futuro” el Estado no podría funcionar más en la Argentina.

 

Por “La Culpa es Nuestra”
programa radial emitido por Radio Hache
www.radiohache.com.ar
Todos los Viernes 19hs.

 

¿Cómo vio el retorno a la escena política de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner?

Creo que hay varios aspectos para resaltar. En primer lugar, el hecho de que se presentara sin fueros. Por otro lado, tener en cuenta que ella se somete a la declaración indagatoria en una causa ridícula, no judiciable. La venta de Dólar Futuro es un acto de administración del Estado con el que se puede estar a favor o en contra pero que no puede ser sometido a juicio. Tampoco lo sería por ejemplo, que el gobierno de Macri haya decidido, como sucede actualmente, elevar las tasas Lebac al 38%. A mí esa decisión me parece ruinosa, porque le dificulta a las pequeñas y medianas empresas el acceso al crédito. Pero no por eso, yo lo denunciaría penalmente a Macri. Es decir, si hubiera una sentencia en esta causa, el Estado no podría funcionar más en la Argentina porque sentaría precedente para que cualquier acto de política económica sea judiciable.

 

¿Cree entonces que es una causa armada políticamente en contra de Cristina Fernández?,  ¿por qué?

Los dos diputados que hicieron la denuncia no la denunciaron a Cristina, ni Mario Negri (UCR) ni Federico Pinedo (PRO). El fiscal Taiano tampoco la denuncia. Ella está en la causa porque lo decidió el juez Bonadío. Creo que por un problema de revanchismo personal y hasta puedo pensar que para hacerse un poco de “autobombo”. Lo que constituye un desatino procesal porque el juez ahora es acusador y juez al mismo tiempo. Es una cuestión política. Es la pretensión de destruir los símbolos de una etapa que le dio a la Argentina autonomía como país y brindó a las clases populares inclusión social. Todo esto sobre la base de transferir ingresos de los sectores más concentrados hacia la economía popular, exactamente a la inversa de lo que se está haciendo ahora.

¿Cuál es su visión sobre los primeros 120 días del gobierno de Mauricio Macri?

Creo que está empantanado en su propia ciénaga. Cada movimiento que hace se hunde un poco más con el agravante de que arrastra también a la sociedad argentina. Han sido días pavorosos en materia de ajuste y de desprotección a los sectores populares. Hay cifras concretas como que en los primeros 100 días hay un millón y medio de nuevos pobres, lo que significa el triste record de 14 mil argentinos por día. El horizonte es muy complejo. La inflación de marzo cierra en casi 5 puntos y la perspectiva de abril oscila entre 5 y 6 puntos como piso. Esto significa que en los próximos días un millón de argentinos más se sumarán a los primeros que ya cayeron por debajo de la línea de pobreza.

¿Considera que en el caso de que hubiese ganado Daniel Scioli las políticas económicas llevadas a cabo serían las mismas?

No creo, porque la fuerza política que lo sostenía a Scioli no lo hubiera permitido. En este caso, por el contrario, el camino a Macri se le ha facilitado por varias razones. En primer lugar porque el entramado que lo llevó al poder, sobre todo el apoyo a nivel mediático, generó una derrota cultural que hizo no solo que muchos argentinos votaran a Mauricio Macri sino que pensaran que además este es el camino que debía seguirse obligados por una supuesta “herencia”. Pero como ese discurso a estas alturas no le da resultado suficiente porque la gente advirtió que hay decisiones que no tienen nada que ver con esa supuesta herencia como eliminar de la noche a la mañana las retenciones al sector agroexportador, sacar las retenciones a las mineras o desregular el sistema financiero en favor de los grandes bancos, son medidas que no tenían por qué adoptarse. Con esto generaron un “agujero” fiscal descomunal que ahora pretenden llenar con la plata del pueblo. Debido a esto armaron un gran “reality show” de la corrupción para tapar sus propias decisiones políticas.

En los últimos años se lo vio de la vereda contraria al  radicalismo a pesar de haber sido un dirigente de ese partido ¿Cuál es su visión actual sobre la UCR (Unión Cívica Radical)?

Yo veo dos partidos. Uno el de la dirigencia,  la que llevó al radicalismo a quedar atado como furgón de cola de este proyecto de restauración conservadora salvaje que lleva adelante el gobierno de Macri. Y el “radical de a pie”, que está empezando a entrar en contradicción porque también es un trabajador, un profesional, un comerciante o es el dueño de una pyme y sufre en su propio lomo las consecuencias de estas decisiones que se están adoptando. El trabajador a quien se le cae abruptamente el sueldo con el fin de mostrar al mundo un país con nivel de salarios en descenso y  traer así inversores que paguen salarios baratos. Los jubilados con un aumento del 15% que no llega a cubrir la inflación de los primeros tres meses y por si esto fuera poco el PAMI le saca medicamentos. La pequeña y mediana empresa está al borde del colapso, sobre todo aquellas que son electro-dependientes porque su insumo principal tuvo un aumento geométrico, hoy tienen que elegir entre pagar la masa salarial o la factura de luz. En muchos casos el segundo es mayor que el primero. La UIA (Unión Industrial Argentina) arrojó datos de 7.000 industrias al borde del colapso y si estas cierran, equivalen a 200 mil trabajadores más en la calle. Entonces, no hay ningún sector de la economía nacional que no se vea perjudicado por esta política.

¿Cuál será su rol en los próximos años?

Mi participación será militando como lo he hecho toda mi vida. Las candidaturas son circunstanciales. Los militantes políticos no somos necesariamente candidatos. Hay una gran diferencia entre un dirigente y un candidato. A veces, un dirigente puede ser candidato pero no siempre los candidatos son dirigentes.

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