Entrevista a Philippe Martinez, secretario general CGT de Francia.

“DONDE HAY MÁS DERECHOS LABORALES,
HAY MENOS PARO Y MENOS TRABAJO INFORMAL”

Por Miguela Varela

Philippe Martinez, actual secretario general de la Confederación General del Trabajo de Francia, dialogó con PPV acerca de las similitudes de las reformas laborales argentina y francesa.
La reciente legislación impulsada por Macron impone límite a las indemnizaciones por despidos, prepondera la negociación directa entre empresa y trabajadorxs, y plantea una disminución de las 35 horas semanales. Un espejo donde analizar el futuro de lxs trabajadorxs argentinxs.

¿Cuál es el motivo de la visita de la CGT Francia a Argentina?

Es parte de una serie de visitas bilaterales, donde también hemos visitado Brasil, Uruguay y Cuba para ver lo que pasa en cada país con los sindicatos y para conocer la realidad de lxs trabajadorxs. Sabemos que se están proponiendo reformas laborales aquí también, en Argentina y Brasil, y que son muy parecidas a la que vivimos en Francia. La idea es analizar que no sólo en Francia quieren reformar el trabajo, sino en muchos países. Porque a nosotros nos dicen que quieren reformar la ley del trabajo para ser igual que otros países en términos de competitividad y productividad, pero aquí dicen lo mismo.

A grandes rasgos, ¿cuáles son las coincidencias y las diferencias entre las reformas francesa y argentina?

Lo que veo es que es igual, es una copia. A nivel mundial hay expertos económicos de derecha que mandan a los gobiernos leyes ya hechas, son los que trabajan para las grandes multinacionales que mandan en el mundo. Y frente a esto, pienso que los sindicatos siempre deben hablar de la realidad del trabajo. Yo veo en Francia mucha gente yendo a trabajar con miedo, casi llorando porque no pueden hacer bien su trabajo. Siempre se confrontan con un patrón que les dice cómo tienen que realizar sus tareas. Por ejemplo, en los hospitales públicos las enfermeras tienen consignas de quedarse siete minutos con los enfermos, entonces las trabajadoras plantean que no es posible tratar a todos los enfermos de la misma forma. Pero es así como tienen que trabajar. Entonces, hay mucho sufrimiento en el ámbito del trabajo, y estamos en un mundo donde los que quieren trabajar sufren o mueren de mucho trabajo, y los que no tienen trabajo también sufren o mueren de frío o de hambre en las calles.

Ambas propuestas, tienen como uno de sus argumentos la idea de favorecer al empresario para generar mayores puestos de trabajo. ¿Es cierto que la reforma tracciona el empleo? ¿Es posible hablar de una disminución del paro en Francia a partir de la reforma?

Ningún experto en el mundo, ya sea de derecha o de izquierda, conservador o liberal dice que hay una relación directa entre derechos de lxs trabajadorxs y bajar el paro. Es más ideológico que la realidad. En los países donde hay mayores derechos para lxs trabajadorxs, hay menos paro y menos trabajo informal. Entonces, la realidad es que quieren cambiar la naturaleza del empleo: más precariedad y más trabajo intermitente. Esa es la verdadera motivación de estos cambios en las leyes.

¿Considerás que hay una tendencia mundial hacia la precarización del empleo o es sólo una medida típica de los gobiernos neoliberales?

En todos los países del mundo está sucediendo. Yo lo veo en toda Europa: hay una reforma planteada en Grecia, en Portugal, en España, en Italia, en Alemania y en Bélgica. Es cierto que baja el paro, pero la gente ingresa a empleos precarizados. Entonces, nosotros nos preguntamos cómo es posible vivir en situaciones concretas, es decir, los jóvenes que en su mayoría están precarizados, van al banco a comprar un coche o un departamento, y no es posible. Es por esto que debemos partir de cosas concretas: si tenés un empleo precario, no podés construir tu vida. Pero las estadísticas de paro bajan, a costa de estos derechos.

Aquí en Argentina ha habido ciertas divisiones sobre la reforma laboral entre las centrales sindicales, ¿creés que esto debilita a las organizaciones sindicales?

Si, por supuesto. Y en Francia ocurre lo mismo. Hay división, y eso los trabajadores no lo entienden. Por ejemplo, en mi país, los sindicatos están en contra de la reforma de Macron pero aún así no podemos unirnos. Y cuando el movimiento sindical está dividido, la patronal se frota las manos y festeja.
Pero también hay otro problema: a veces los sindicalistas estamos más en reuniones de expertos, que al lado de lxs trabajadorxs. Por eso, hemos impulsado desde la CGT que los compañeros y las compañeras pasen más tiempo con lxs que trabajan que con lxs que piensan cómo trabajar, porque si no ahí se genera una distancia. En la reforma de Macron, uno de los temas planteados es hacer de los sindicalistas, profesionales expertos como ellos. Es decir, hacer los mismos estudios y formaciones para hablar el mismo idioma, pero muy lejos del trabajo. Entonces, nosotros nos peleamos con estas cosas.

Macron planteaba como otro argumento a favor de la reforma, la necesidad de simplificar la legislación laboral ya que era muy compleja. ¿Qué hay de cierto en esto?

Claro, es que en eso estamos de acuerdo. Pero es muy compleja, porque la patronal siempre que hay mejoras para lxs trabajadorxs, recurre al juicio o propone cambiar la ley. Y es así como se extiende la legislación. Cuando fuimos a entrevistarnos con Macron para discutir la reforma, llevamos un Código de Trabajo que era tres veces menos espeso que el actual. Se puede disminuir el número de páginas y aumentar los derechos laborales. El problema es que las grandes empresas conocen estas cuestiones y, muchas veces, los pequeños empresarios las ignoran.

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