LA RE(in)VOLUCIÓN A UN ESTADO ANTIDEMOCRATICO

Por María Quintero

Y de pronto una mañana nos levantamos, preparamos el mate o el café, y nos disponemos a leer los diarios (redes sociales, escuchar radio, mirar televisión)…  Y entonces, nos debatimos  entre la remota idea de que hayamos inventado la máquina del tiempo y  vivimos 30 y pico de años atrás o que-  sin dudas – hayan vuelto.

Palabras como “Guerra” entre el Estado y fracciones políticas y sindicales circulan sin vergüenza y envalentonadas por titulares, bajadas, textuales y editoriales.

Los dichos de Dario Loperfido, ex ministro de Cultura de CABA y ex Director del Teatro Colón, sobre los desaparecidos de la dictadura sumados a las declaraciones del titular de la Aduana, militar retirado y  ex carapintada, Juan José Gómez Centurión (ambos casos con cargos públicos) comienzan el debate seguido del intento de la naturalización de algunos conceptos y palabras que creíamos saldados con 34 años de democracia.

“Fue una Guerra entre el Estado y los grupos terroristas”, vociferan en el Programa Intratables,  uno de los  programas estrella y formador de opinión por excelencia (y cómplices) de la corporación económica – sacando la honrosa excepción  del panelista Diego Brancatelli que rema contra un preparado griterío cada vez que quiere omitir una opinión diferente-.

Mientras tanto, y como quien no quiere la cosa para -según ellos- generar un “debate amplio” sientan a Gómez Centurión y Aldo Rico para validar la posición editorial del programa, ambos invitados ex carapintadas que atentaron contra la democracia durante el gobierno de Raúl Alfonsín.

Y hablando de caras pintadas y de un Estado contra todo aquel que quiera ponerle un freno al vaciamiento, al ajuste y desbarajuste de políticas inclusivas, en los últimos días, el Gobierno Nacional -que detenta el poder del Estado- advirtió a los maestros que se “pintaran la cara para la guerra”,  según dicen sus voceros de diario Clarín (1) , si el gremio docente no acepta la (miserable paritaria) del 18% en cuotas en un país que ostenta el 40% de inflación (2). Claro que al igual que la palabra Guerra, la adjetivación Cara Pintada cuenta con aval y naturalización de los medios hegemónicos que detentan la representación del gobierno.

En este marco, además se suceden una y otra vez hechos que indefectiblemente nos retrotraen a épocas oscuras de nuestro país a las que no queremos volver.  El  e-mail que recibió  Roberto Baradel, Secretario General de SUTEBA,  con amenazas dirigidas a él y a su familia: “Amenazaron de muerte a mis hijos y a mi nieto, diciendo que si sigo reclamando en paritarias y no acepto lo que propone el gobierno como aumento salarial me van a matar”, relató Baradel. Así, el destrozo de los mobiliarios de la delegación de Rosario de AMSAFE – CETERA que responde a la conducción de la dirigente Sonia Alesso también pertenece a otra forma de amedrentamiento al gremio docente (3).
Sin embargo, este tipo de prácticas añejas y antidemocráticas no están solo destinadas al  gremio docente sino que vienen sucediéndose en diferentes ámbitos, y claro que silenciadas por los medios corporativos.
La detención de Milagro Sala, los despidos de trabajadores/as del Estado con la causal ideológica de ser militantes (para ser reemplazados por militantes del PRO con salarios sideralmente excesivos para los cargos que ocupan) son los primeros casos paradigmáticos de la persecución política iniciada en diciembre de 2015. Luego podemos mencionar los destrozos de Unidades Básicas, la censura de una Obra de teatro sobre Eva Perón en Mar del Plata (4), los destrozos a la casa de Daniel Catalano,  Secretario General de ATE Capital y a Rodrigo Recalde, uno de los delegados de Educación en pleno conflicto con este Ministerio; la detención de militantes por pintar murales callejeros – incluso el secuestro, por parte de 4 hombres de civil,  por estar pintando un mural de Liberad a Milagro Sala de Cecilio Salguero en Córdoba, ex detenido de centros clandestinos en la misma provincia (5) -. Y tal vez en un rol más simbólico, pero que expresa de forma muy clara la ostentación de  impunidad de las fuerzas de seguridad podemos mencionar el enorme operativo policial montado para llevar detenidas (incluso cuando no existe delito alguno) a tres mujeres por hacer toples en la playa. Porque claro que en la dimensión de esta Re (in) volución de Cambiemos, la guerra montada por las caras pintadas exacerba la histórica desigualdad y violencia de género de las políticas más retrógradas.

Y también es claro, que en este sentido, también se incluye y concluye con la sistemática persecución  mediática y judicial a Cristina Fernández de Kirchner –y a su familia- por supuestos casos de corrupción que aún no han podido demostrarse y que en cambio las investigaciones, en todos los casos, terminaron comprometiendo a dirigentes, funcionarios y allegados a Cambiemos. Como resultado de esto, el Estado Nacional en complicidad con el Partido Judicial han implementado el espionaje político a través de escuchas a diferentes dirigentes del kirchnerismo además de Cristina Fernández, como el de Oscar Parrilli (6 ) entre otros, que además han sido filtradas y publicadas nada más y nada menos que por Infobae y Diario La Nación.  ¿Qué buscan? La proscripción de CFK de cara a las elecciones de este año.

Aunque parezca una casualidad que las palabras  elegidas por Cambiemos, sus funcionarios y sus editorialistas sean “guerra” y “pintarse la cara”,  no es librado al azar sino una clara concepción, construcción y coincidencia ideológica y semántica que  alimentan y determinan el discurso de la posverdad (7).

Para  aplicar políticas de ajuste son imprescindibles este tipo de políticas de amedrentamiento que tienen como fin debilitar la capacidad de respuesta colectiva e individual de los sectores más perjudicados por este ajuste. Y para ello también son necesarias herramientas visibles que le pongan contenido a esa “Guerra” del Estado contra los intereses del Pueblo.
Y las fuerzas de seguridad, el Partido Judicial y los medios de comunicación han estado siempre dispuestos a dejarles la mesa servida a los partidos neoliberales como Cambiemos. Entre todos representan a las corporaciones económicas capaces de todo con tal de recuperar su estado de dominación y a costa del empobrecimiento de la población.

La estrategia comienza a salir de las sombras a pesar del camuflaje y la cara pintada, y se recrudecerá a medida que ajuste, desocupación y hambre sean palabras que se tornen cada vez más inminentemente cotidianas.

Referencias

(1) http://www.clarin.com/politica/gobierno-endurece-frente-docentes-descarta-paro_0_SkzlJCj_l.html

(2) http://www.infobae.com/economia/2017/01/10/ipc-congreso-la-inflacion-supero-el-40-en-2016-y-fue-la-mas-alta-en-14-anos/

(3) http://revistappv.com.ar/2017/02/13/3064/

(4) https://www.pagina12.com.ar/13707-un-apriete-digno-de-la-dictadura  y  http://www.laizquierdadiario.com/Video-Premio-Estrella-de-Mar-artistas-pidieron-la-renuncia-de-Silvana-Rojas-de-Cultura

(5) https://www.pagina12.com.ar/19881-un-apriete-por-pintar-libertad-a-milagro

(6)  http://revistappv.com.ar/2017/02/06/3030/
Denuncia completa: https://www.dropbox.com/s/5hbrpg8o25tnatw/Parrilli%20-%20amplia%20denuncia%20escuchas%2013-2-2017.pdf?dl=0

(7)  https://seniales.blogspot.com.ar/2017/02/auge-del-uso-de-noticias-falsas-como.html?m=1

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