NUEVAS OLAS, NUEVAS CATEGORÍAS

Por Daniel Bello

El mundo tal y como lo conocimos ha muerto.

Con el final de este 2016 son los últimos pasos que damos en él, acaso las últimas olas que vuelven al mar.

Uno de los últimos vestigios del mundo, en el cual nos hemos criado y nos hemos formado -política y culturalmente-, se ha ido definitivamente con la desaparición física de Fidel Castro. Con 90 años, el emblema de la Revolución Cubana, vivió para demostrar que – pese a las limitaciones impuestas por parte del Imperialismo con un bloqueo ilegal, de más de 50 años-, se puede avanzar para convertir en realidad efectiva las banderas del amor y la igualdad. Demostró que un Pueblo puede levantarse y mantenerse estoico. Digno. Firme.
Con su partida cerró tras de sí las puertas de un mundo que, en la actualidad, muestra una clara re-configuración global de un nuevo orden mundial.

Los medios marcaron que la muerte de Fidel era la muerte del último de los grandes políticos del siglo 20.
Pese a la manipulación mediática, no han podido negar lo que fue Fidel para el mundo.
Acaso a esta partida hay que sumarle la de Chávez y Néstor.

Hasta la música ha pasado por lo mismo, se han cerrado las puertas del siglo 20 con las muertes de grandes como David Bowie o Leonard Cohen, quienes han revolucionado el mundo con su obra musical.

Hay un nuevo mundo que empieza a buscar nuevas categorías porque se da cuenta que las categorías del pasado se van agotando o quedaron obsoletas, necesita empezar a nombrar las cosas nuevas que comienzan a surgir entorno a él o desde él.

Estamos asistiendo a la emergencia de un mundo líquido, que tendrá al agua – vaya paradoja – como uno de sus elementos de disputa. Otro será la comunicación.

En este punto, en el que arribamos a una nueva era, la necesidad de nombrar las cosas que se ocultan – cuando se nombra otras- u otros sectores ya lograron imponer nuevas categorías, surgidas para justificar un gobierno de minorías sobre mayorías como sucede hoy en nuestro país, se le hace necesario también parir una nueva comunicación.

La comunicación no es ajena a esto

En nuestro país el gobierno de Cambiemos logró instalar la idea sobre qué era lo nuevo, lo novedoso y que venía a proponer una revolución. Logró agregarle -comunicacionalmente- a Macri una dimensión que no tenía; logró instalar que el presidente no iba a hacer lo que finalmente está haciendo: que se pierda todo aquello que tenías como el trabajo, salario, vacaciones, ahorro, comida y derechos.

Entre sus decisiones políticas encontramos el decreto 267/15, con el cual sacudió el tablero comunicacional al avasallar la Ley 26522, favoreciendo la concentración de medios en manos de unos pocos y poniendo en estado crítico a la comunicación, la libertad de expresión y la libertad de prensa.

Las diferentes expresiones comunicacionales se han visto en muchos casos atendiendo cuestiones sectoriales y debido a esto no han podido lograr una unidad de acción común, que atraviese a todxs y ponga en definitiva a los medios comunitarios a discutir poder político para definir poder mediático.

Un año fuera de la Ley

El viernes pasado se realizó el segundo Encuentro Federal por una Comunicación Democrática, el cual tuvo como documento final un punteo sobre la situación que atraviesa la comunicación y la libertad de expresión en nuestro país. ( http://www.coalicion.org.ar/documento-un-ano-fuera-de-la-ley/ )

Ponemos de relieve dos puntos que se proponen como organizadores transversales y que, al aparecer en agenda, fortalecen la idea de avance para el campo de la comunicación y para que sus reclamos no sólo sean atendidos por los sectores propios de la comunicación sino que crucen la frontera y pueda ser parte de un reclamo colectivo.

-Asumir como propias las demandas por licencias en todas sus situaciones.

-Acompañar a los espacios sectoriales o territoriales en sus reclamos.

Que estás premisas figuren en la Coalición muestran un claro punto de avance a pocas semanas de entrar en un cambio de año, a poco de entrar en un nuevo mundo.

Por otra parte el viernes 16 de diciembre estará finalizando el curso de Comunicación Política que está brindando ComunicAcción, junto a ATE Capital y Fac. Cs. Sociales de la UBA-, y desde el cual se ha tratado de acercar respuestas a este proceso de vampirización, que vivimos en la actualidad y está impulsado por el gobierno, que busca la desintegración del sujeto social.

El surgir de un nuevo espacio sumado a la re significación de otro muestran que se vislumbran nuevos actores en el campo de la comunicación, algo urgente y necesario, sobre todo si tenemos en cuenta que el año entrante vencerán los 180 días -según la resolución N° 1098 del Ministerio de Comunicaciones para la “elaboración del Proyecto de reforma, actualización y unificación de las Leyes N° 26.522 y 27.078”.

 

 

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